Que Pet Shop Boys es uno de los duos de música pop electrónica más sólidos después de 32 años en activo (que se dice pronto) es algo que ya nadie pone en duda. Pero estábamos un poco decepcionados por lo aburridos tranquilos que se nos mostraban en su último album Elysium. Así que cuando empezamos a ver algún vídeo-teaser de lo que sería Electric nos volvimos locas del coño pusimos a saltar de alegría: los chicos de la tienda de animales volvían a la música electro-petarda y muy bien acompañados de la mano de Dios Stuart Price, que ya consiguió que Confessions on a Dancefloor y Aphrodite ocuparan un lugar privilegiado en nuestras estanterías.
Encargados junto a Dorian de abrir el concierto inaugural del Sónar 2013 en la Fira de l’Hospitalet y dado que gracias a la promoción de Estrella una conocida marca de cerveza que no vamos a nombrar porque no nos han pagado la mayoría de los asistentes acudían por invitación, el público era bastante más dispar que en otros conciertos de los PSB a los que hemos asistido: techno modernos, hipsters, perroflautas, viejunos, pijas inglesas y ya en las primerísimas filas allí estaban los gayers, dispuestos a darlo todo.
El grupo salió al escenario tapados por una sábana y con los visuales de Axis y por supuesto, Axis sonando a todo trapo lo que hizo que la gente se arremolinara lo más cerca posible del escenario.
httpvh://youtu.be/IDCU17wXktY
Encadenaron con un mash-up de One More Chance/Face Like That pero a los que no eran fans irredentos les costó desperezarse hasta que no sonaron los beats enloquecidos de I Wouldn’t Normally Do This Kind of Thing seguidos por Suburbia, donde la gente ya empezó a caer en quiénes eran y que ese tema les sonaba… Aunque había mucho jovenzuelo que estaba más preocupado de ir a pillar cerveza a la barra que atender al concierto.
Y es que los Pet Shop Boys tienen puestas en escena soberbias y efectivas aunque no demasiado espectaculares. En este concierto los visuales y dos bailarines de torso desnudo y con cabeza de toro se encargaron de dar esa nota de espectáculo porque lo que son ellos se mueven menos que el muñeco de cera de Nacho Canut Kylie Lana del Rey. Entre que Chris está siempre parapetado detrás de sus teclados y Neil está cada vez más gorda vieja señorona a pesar de llevar una bomber de mega púas que ya quisiera para sí Lady Gaga (o yo mismo sin ir más lejos), la gente ya empezaba a entrar en calor.

Se marcaron dos pedazo de versiones que no dejaron indiferentes a los presentes. El Somewhere que ya hicieron en otras giras y una de Bruce Springsteen, Last To Die, para ¿contentar al público tan hetero-géneo del concierto o para demostrar que aún queda Pet Shop Boys para rato?
Porque aunque la gente sólo se volviera loca con la más conocidas Domino Dancing, It’s A Sin, Rent, Go West o Always On My Mind (otras dos versiones que ya han hecho completamente suyas) no fue hasta los bises cuando la Fira se vino abajo con West And Girls y sobre todo Vocal, el tema que nos tiene a toda la redacción como vaca sin cencerro bailando a todas horas.
httpvh://youtu.be/GKxWCJOdjK8
En definitiva, un concierto brillante que demuestra lo en forma que siguen los Pet Shop Boys y que con Electric nos esperan grandes momentos de locurón veraniego. Y demostrar eso dos noches en un mismo fin de semana y ver que la reacción del público más allá de heteros, gays, operadas o machirulos es bien. De diez.










