• Un estudio de la Universidad de British Columbia concluye que oler la “esencia” de la persona a la que quieres ayuda considerablemente a reducir los niveles de estrés.

Queridísima piscis amiga: ¿estás estresada? ¿te tiembla el párpado? ¿tienes ganas de matar y no eres La Prohibida? Pues enhorabuena: los científicos acaban de descubrir una cura milagrosa para el estrés.

La mala noticia es que necesitas tener novio… y probablemente el no tenerlo sea lo que te causa el estrés.

Un grupo de investigadores de la Universidad de British Columbia han llevado a cabo un estudio para comprobar una cosa que, por extraño que parezca, les perturbaba: el efecto del olor corporal de los hombres en los niveles de estrés de sus parejas.

Oler un sobaco de toda la vida, vamos.

Para el estudio los investigadores reclutaron a 100 parejas heterosexuales y le dieron a los 100 hombres una camiseta limpia que tuvieron que llevar durante 24 horas. Huelga decir que no podían usar desodorante ni perfumes ni nada porque la camiseta tenía que acabar siendo una digna participante de la “orgía tema guarreo -emoticono de un cerdito-” que se está montando ahora mismo tu vecino en Grindr.

Pasadas las 24 horas los hombres devolvieron las camisetas y los investigadores, que recordemos son personas que han estudiado carreras universitarias para poder hacer lo que hacen, cogieron esas camisetas y las repartieron entre las 100 mujeres. A algunas mujeres les dieron la camiseta de su pareja, a otras les dieron la camiseta de otros hombres que no eran su pareja y a otras les dieron camisetas que no se había puesto nadie.

Por increíble que te parezca (a ti, que estás sola) los investigadores descubrieron que muchas mujeres eran capaces de reconocer el olor corporal de su hombre, pero además los tests de estrés que les realizaron antes y después de oler la camiseta demostraron que aquellas que habían sido emparejadas con la camiseta de su chorbo estaban más relajadas después de oler la camiseta.

Que, recordemos, llevaron puesta durante 24 horas sin usar desodorante. Así que a lo mejor no estaban relajadas sino colocadas.

La autora principal del estudio, la estudiante de post-grado Marlise Hofer, asegura que esto explica muchas de las cosas raras que hacemos cuando estamos en pareja: “Mucha gente se pone la camiseta de su pareja o duerme en el lado de la cama de su pareja cuando ésta no está, pero puede que no se den cuenta de por qué llevan a cabo estos comportamientos. Nuestros hallazgos sugieren que la esencia de nuestra pareja, incluso sin su presencia física, puede suponer una herramienta poderosa para ayudar a reducir el estrés.

Nótese que durante todo el artículo he hablado de oler a tu pareja y no al primero que pase por tu cama. Si te apetece escribirle a un chulo para que venga a tu casa y te deje hacerle en la sobaquera todo lo que te apetezca hacer, hazlo. Pero no vendas la moto de que lo haces porque te alivia el estrés, que no cuela. A ti olerle el sobaco a otro señor no te relaja precisamente… Y es que como dice otra de las investigadoras del estudio, Frances Chen, “algo tan simple como oler una pieza de ropa que ha sido llevada por la persona a la que amas puede ayudar a rebajar tus niveles de estrés cuando estás lejos de casa.

En cualquier caso ¿a quién quiero engañar? Como bien dice un comentarista en Queerty, lo de oler un sobaco es como el rimming: algo que puede ser tremendamente erótico cuando se hace… y un corte de rollo mayúsculo cuando se habla de ello.

Fuente | Queerty

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