• Una pareja hetero australiana que en 2015 prometió divorciarse si se aprobaba el matrimonio igualitario en el país está desaparecida en combate.
  • Un abogado de familia se ha ofrecido a escapar de esa institución que quieren prohibir a los gais, avisándoles de que lo van a tener tan difícil como las parejas gais cuyos matrimonios no se reconocían en Australia.

Os presentamos a Nick y Sarah Jensen, una pareja muy heterosexual y muy cristiana que en 2015 prometieron que si aprobaba el matrimonio igualitario en Australia se divorciaría como forma de protesta.

Nick y Sarah con su cartelito dejando claro que iban a votar que no. JAJAJAJA

Nick y Sarah llevaban diez años de feliz, casto y puro matrimonio cuando él escribió un artículo para el periódico Canberra City News en el que anunciaba (como si a alguien le importara) que si el gobierno australiano legalizaba que los homosexuales tuvieran sus mismos derechos ellos se separaban. “La decisión de divorciarnos no la hemos tomado a la ligera“, aseguraba Nick.

Como Cristianos creemos que el matrimonio no es una invención humana“, dijo el hombre que aún no ha descubierto la antropología (ni que su religión sí es una invención humana), y continuó explicando que su mujer y él, por un tema de conciencia, se negaban “a reconocer la regulación del matrimonio si su definición incluye la solemnización de las parejas del mismo sexo.” Y es que si se aprueba que los maricones y las bolleras puedan casarse entonces el matrimonio (que no es una invención Chenoa humana) ya no es lo que ellos dicen que es y, por lo tanto, no pensaban seguir casados.

Lo que sí pensaban hacer era seguir viviendo juntos, tener más hijos y seguir llamándose marido y mujer el uno a la otra y la otra al uno.

¿Y qué pasó? Pues primero que Nick y Sarah tuvieron que explicar por qué no aceptaban que los homosexuales pudieran casarse pero sí les parecía bien divorciarse, siendo como es el divorcio un pecado a ojos del cristianismo. Dijeron que no se iban a divorciar, que iban a buscar la anulación de su “matrimonio civil” pero que su matrimonio “ante los ojos de Dios y la Iglesia” seguiría tal cual.

Sí, estamos pensando lo mismo: no tiene ni puto sentido.

Si te sirve de consuelo ni siquiera sus familias les entendían y el hermano de Nick escribió una carta en su Facebook dejando claro que por mucho que le quiera y le respete… su hermano está como una cabra.

Pero ahora, en pleno 2017, las vidas de Nick y Sarah pueden dar un vuelco, y es que en su país nadie ha olvidado lo que prometieron y están deseando ver cómo lo hacen. Con la victoria del SÍ en la encuesta postal de hace unos días y con la ley para legalizar el matrimonio igualitario presentada ya en el parlamento (y con la más que alta probabilidad de que se apruebe antes de Navidades) medio mundo está pendiente del divorcio. De hecho se llegó a organizar un evento en Facebook con más de 140.000 asistentes confirmados para “Celebrar el divorcio de Nick y Sarah Jensen“.

El hecho de que Australia esté a un pasito de aprobar el matrimonio igualitario ha puesto a Nick y Sarah en un brete. Pero es que encima la ley no les pone fácil divorciarse si es que finalmente no se echan para atrás y reconocen que son idiotas unos bocazas. Según la ley australiana una pareja que quiera divorciarse ha de demostrar que el matrimonio está roto de manera irreparable y, además, han de estar al menos un año viviendo separados. Así que nada de me divorcio a medias pero sigo viviendo con mi mujer y llamándola mi esposa. O nos divorciamos todos o el matrimonio al río.

Por el momento Nick y Sarah están más callados que tú en un cuarto oscuro y dudamos bastante que en algún momento den la cara. Pero, por si lo hacen, ha aparecido un abogado dispuesto a ayudarles desinteresadamente en todo el proceso legal que se abre irremediablemente frente a ellos, Michael Tiyce.

Michael Tiyce, abogado (no sabemos si soltero)

Tiyce ya ha explicado a la prensa que es importante recordar que “Jesús odiaba el divorcio” pero está claro que la pareja necesita que alguien les eche una mano desesperadamente. “Mi bufete hace bastante trabajo pro bono en temas de ley familiar para la comunidad gay, lésbica y transgénero. Pensé que ofrecer mi asistencia a Nick y Sarah sería una forma excelente de ir más allá de esas comunidades y aportar mi experiencia en materia de ley familiar porque, francamente, van a necesitarla.“, ha explicado Michael, que ya ha avisado a la pareja de que su intención de seguir viviendo juntos va a ser problemática.

Tiyce ha puesto como ejemplo del problema de Nick y Sarah lo que le pasa a las parejas gais que se casan fuera de Australia y luego, cuando viven en el país, no pueden divorciarse porque su matrimonio no es/era reconocido por el gobierno australiano: “Entiendo que eso puede ser aún más incómodo para Nick y Sarah, por eso me ofrezco para ayudarles a salir de la institución que quieren que siga estando prohibida para los gais. La solicitud de divorcio puede estar condenada al fracaso, pero vale la pena intentarlo.

RECREACIÓN: Michael haciendo esa comparación.

Dos detalles que no te hemos comentado. En el distrito en el que viven Nick y Sarah no sólo ganó el SÍ, si no que el resultado a favor fue un 10% superior a la media nacional.

El abogado, Michael Tiyce, es gay.

AY, LA IRONÍA

Fuentes | Pink NewsGay Star News

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