Cariñas llevamos toda la mañana con la redacción echando humo y no precisamente por que se nos estén quemando las pelucas.
Acabamos de descubrir un producto muy de necesidad absoluta y que pone en peligro todos los cimientos de la industria porner. ¿Qué pensarías si te dijese que existe un aparato que es capaz de convertir cualquier cosa que entre por su orificio (repito por SU orificio) en un pollón falo del quince? Pues lo primero, que seguro que me he vuelto loca y que todo son delirios de grandeza fruto de mi falta de medicación. Lo segundo, que a ti algo así no se te hubiese pasado por alto (menudo putacón eres tu GUA-PA) .
Pues si maricón, entre despiste y despiste el Dildo Maker ha llegado a tu vida y te ha pillado distraída en el cuarto oscuro, como siempre desprevenida.
Se trata de un aparatito muy churruki que puedes tener camuflado perfectamente en la cocina de tu casa sin que tu madre piense que eres una cerda una depravada. Que a ver, un poco sí, no nos engañemos, pero tampoco es cuestión de pregonarlo a los cuatro vientos como aquella escena del autocar en Priscilla reina del desierto (muy amiga mía por cierto).
El caso es que el aparato en cuestión es muy de uso fácil para encefalograma plano y planísimo, lo que te viene al pelo maricón. Total, que imagínate que estás así un domingo por la tarde muy de aburrimiento mortal sin nada que hacer y sin chulazo que te consuele. Pues se acabo el drama querida: vas a la nevera, coges una zanahoria (te quedas muy corta) un nabo (te sigues quedando corta) un pepino (¿a quién pretendes engañar?) o un calabacín pasado de talla (ahora sí amiga, ante todo sinceridad) dos golpes de manivela y ¡tacatrá! Sin haberlo planeado un trancazo has inventado.
Yo lo que digo es que el invento en si es la bomba y que por fin nuestras amigas de Mordor Shore van a tener algo que llevarse al ojete a la boca. Pero como todo en la vida de una marica tiene sus peligros y dramas. Y es que ya se han detectado manadas de maricas invadiendo los Mercadonas más céntricos de las capitales españolas acabando con las existencias de cualquier vegetal u objeto alargado con un diámetro superior al de una barra de autobús.
Así que los planes de hacerte vegana para ir de modernuki y contarle lo guay que eres a 10 de cada 2 amigas tuyas van a tener que ir esperando, por que las invasiones zombies de The Walking Dead te van a parecer un desfile de parque Disney comparado con las maricas hambrientas de un pollazo sexo.
Así es la vida amores, ¡elaboradlo!











