Todos conocemos a Ke$ha: la mujer alérgica al champú. Hace poco desveló que además era bisexual, lo cual nos cuadró mucho porque a los bisexuales siempre los hemos visto un poco sucios. (Estoy Bailando, haciendo amigos desde 2012).
Hace poquito que la chica cuyo cuero cabelludo es el sueño de cualquier biólogo en busca de la bacteria definitiva sacó disco, Warrior, del que ya te hablamos en una crítica en la que vinimos a decir, básicamente, que entre todo el ruido insoportable había algunas canciones guays pero que en general era un coñazo. Hordas de fans trans…atlánticos llenaron los comentarios (JA-JA) con desprecios hacia nosotros diciendo que Ke$ha iba a vender millones y millones de discos.
El disco está siendo un flop.
Pero lo bueno que tiene Ke$ha es que saca singles de dónde no los hay y de ahí que, tras Die Young, toque promocionar nueva canción: C’mon.
El videoclip, puedes verlo tú mismo:
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No, no te preocupes. No es que la Christina Aguilera de Your Body haga un featuring, es que Ke$ha se ha puesto peluca (para no lavarse el pelo). Harta de trabajar en un typical diner americano ella dimite (porque votó a Obama y cree en la recuperación económica del país) y del cielo surge una luz que le hace llegar una furgoneta cargada de After Effects everywhere. Con un gato que la conduce.
Ella, que ya mostró síntomas de ser zoofílica en el videoclip de Blow, se une a una panda de animales de peluche para sembrar el mal por el pueblo. Y por sembrar el mal por el pueblo nos referimos a liarla en un supermercado y en el restaurante del principio Y YA. Primero la emprenda con los productos perecederos, que son más baratos, y cuando los de producción le dicen que aún les queda presupuesto rompe unas figuritas.
Luego un poquito de product placement y nada más. Cinco minutos de vídeo que no aporta nada a una canción de 3 minutos que tampoco aporta nada.
La humanidad está salvada ¿eh?
Lo peor del videoclip es que, si te olvidas de la lucecita y del sentido místico de los animales, en realidad es una apología a la perturbación mental y a formar la Banda del Bate de Peluche con tus amigos los psicópatas vestidos de peluches. Qué creepy.









