• Barry McKinley, autor de una historia sobre un homosexual marroquí deportado desde Irlanda a su país, descubre que una editorial keniata ha añadido su cuento a una antología escolar sin su permiso y retirando cualquier referencia a la orientación sexual de su protagonista.

  • La versión recortada no hay quien la entienda y los estudiantes se han puesto a buscar el relato original en la página del escritor, que ha recibido miles de visitas.


No os contamos ningún secreto si os decimos que Kenia, un país que castiga el sexo homosexual con penas de hasta 14 años de prisión, no está precisamente entre los países más gayfriendy del mundo.

Por eso Barry McKinley, un escritor irlandés, se quedó exactamente así cuando se enteró de que su cuento Almost at home sobre la deportación desde Irlanda a Marruecos de Ali, un emigrante sin papeles que es homosexual,  aparece en una antología de lecturas para la secundaria que está siendo usada en las escuelas del país africano.

El cuento aparece en un libro de texto titulado Memories we lost and other stories, una recopilación de historias para practicar la comprensión lectora y plantear ejercicios de pensamiento crítico en clase que tiene el sello de aprobación del Kenya Institute of Curriculum Development, la autoridad estatal que diseña los programas de estudios y supervisa los libros de texto.

Pues bien, la sorpres(it)a de Barry fue todavía mayor porque la editorial no contactó con él en ningún momento para pedirle permiso para publicar su obra.  Evidentemente, no le hizo mucha gracia que piratearan descaradamente lo que había escrito y aunque pensó que iban a pasar directamente de él se puso en contacto con la editorial. Aquí se llevó una nueva sorpresa porque le trataron con mucha amabilidad, se marcaron la excusa nivel Cifuentes de que el cuento fue publicado “por error ya que hubo un problema de comunicación entre ambas partes” y le respondieron que no tenían inconveniente en enviarle una copia del libro.

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En el cuento original de Mckinley queda perfectamente claro que Ali es homosexual.  Se explica que tiene citas  con otros hombres que le hacen regalos a cambio mientras está en Irlanda, y por otro lado también se cuenta que cuando vivía en Tánger lo pillaron en la cama con otro chico. Su pareja  acabó perdiendo un ojo y casi todos los dientes de la paliza que le dio la policía en la cárcel cuando lo detuvieron por ser gay. En el relato no quedan dudas de que esta es la razón por la que huyó a Irlanda y por la que no quiere volver a Marruecos, porque sabe que acabará pasando por lo mismo y tendrá que sufrir también el rechazo de su familia.

Ahora pensaréis que nos vamos a poner a aplaudir porque en un país en el que se castiga la homosexualidad y pasan cosas tan absurdas como que el gobierno pretenda “exorcizar” a unos leones gais se pueda hablar de la LGTBfobia en las escuelas. Pues todo lo contrario: En la versión que pueden leer los alumnos keniatas se ha eliminado cualquier referencia a la homosexualidad del protagonista, y el cuento (que ya os podemos decir que termina muy mal) se vuelve prácticamente incomprensible.

Las preguntas de comprensión lectora sobre el texto se centran en los problemas de la emigración ilegal y el terrorismo.(Foto: Irish Times)

Barry volvió a protestar a la editorial, quejándose de que no sólo habían reproducido su material sin su permiso, si no que además lo habían censurado y sólo recibió otro correo electrónico muy amable con unas excusas de esas que no se cree nadie por “haberse apartado de su intención original al escribir el relato

La parte buena de todo esto es que muchos estudiantes que han tenido que trabajar con este manual se  dieron cuenta de que pasaba algo raro y que faltaban cosas en la versión que habían leído. Hay foros de discusión en los que los alumnos se copian unos a otros las respuestas de los ejercicios hablan de las historias que aparecen en el libro y muchos acabaron buscando información del autor y la forma de poder bajarse el cuento original sin censura.

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Barry dice que ha recibido muchas visitas en su web de alumnos keniatas, y ha colgado la versión íntegra de Almost at home en su página.

Así que finalmente tenemos dos lecciones para los moralistas que mutilaron la historia en primer lugar: la primera es que robar está mal y la segunda es que en un efecto Streisand de manual, con esta censura tan burda habéis conseguido justo lo contrario. Ahora los estudiantes estarán leyendo una historia sobre LGTBfobia que intentásteis ocultar, y además lo harán con más interés porque será algo hecho por su cuenta. Así que al final es bastante probable que más de uno acabe desarrollando de verdad su pensamiento crítico gracias a este manual escolar.

Fuente | The Irish Times

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