Un fenómeno tiene al mundo de la moda al borde del parraque total y yo, en un alarde por diversificar nuestro lenguaje patrio, me he tomado la licencia de acuñar un término para referirnos a ese terrible y aterrador estado: amigas, el «LOQUISMO» ha llegado nuestras vidas.
Y la culpa la tienen cuatro diseñadoras loquis y sus amigas cirujanas que están peor que la Chalada de Chernobyl.
Ya se comenta por los peores backstages de medio planeta que uno de los primeros efectos es un estado de enajenación mental que te atrapa y te sume en una espiral de autodestrucción del criterio propio. Ellas son las encargadas de diseñar todos esos trapitos que luego arruinan nuestras tarjetas Visa y nos sumen en la indigencia hasta el mes siguiente copian los chinos para esas firmas gestionadas por una única empresa que luego sólo les cambia la etiqueta. Ya sabéis que no hay nada más fácil de seducir que una marica con ganas de verse mona Chita. Y el drama es muy mayúsculo por que si empiezas a rebuscar por los internetes del mundo te das cuenta de que éstas sujetas están locas de remate y que si te las cruzas por tu barrio puedes quedarte en el sitio del mismo espanto, y eso no es.

Lo más increíble de todo es que una de mis mejores amigas que es licenciada por la universidad de Massachussets y con siete másters en una carrera en la media que ahora no viene al caso me confirma que el LOQUISMO es súper de contagio por repetición, es decir, que lo ves tanto en los medios de comunicación que al final crees que lo normal es lo que ves en pantalla, y tu criterio decae como la espuma. Lo dicho, un drama en potencia.
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Pero caris mucha calma y tranquilidad porque la Broken es muy chunga buena persona y os va a ayudar a detectar a tres mari loquis del coño que NO son el ejemplo a seguir, y si alguien os sugiere lo contrario os autorizo a soltarle cuatro guantazos y quedaros agustito.
¡Hombre ya!
Veamos ejemplos del SLMM: El Síndrome del Loquismo en el Mundo de la Moda.
Karl Lagerfeld
(Lagarta para las amigas y caris varias)

Ésta era gorda pero de la noche a la mañana se quedó arrugada y deshidratada como el coño de la Bernarda una pasa. Le da por pasearse por las pasarelas del mundo embutida en un pantalón de mujer talla 34 y le cuenta a sus amigas que el secreto del éxito reside en alimentarse en exclusiva de cantidades ingentes de Coca Cola Light. Ni una corteza, ni un Dorito ni una mala zanahoria que llevarse a la boca, sólo Coca Cola Light. Por supuesto su color de piel también ha mutado en un tono que podríamos definir como algo entre un frito de Matutano y el Kas Naranja. Un drama.

Ésta está fatal de lo suyo pero vive en una realidad paralela haciéndonos creer que esos cuellos que parecen que te vayan a matar del estrangulamiento son tendencia.
Ingenua.
Donatella Versace

Y éste es el ejemplo de en lo que puede derivar nuestra diva patria Belén Esteban. Donatella (¡Que te oigo!) llevaba una vida muy de relajamientos entre las playas de Malibú y Nueva York pero un día, así como el que no quiere la cosa, le cayó un imperio en la cabeza tras la muerte de su hermano, tiroteado en la puerta de su casa a manos de uno que por lo visto pasaba por allí y tenía un parecido extremo con el hijo hetero de Andrés Pajares, que se vio metido en el meollo sin ser él nada de eso. Por lo visto, y según me comenta otra amiga que también diseña pamelas en un taller clandestino en Tailandia, llevar una firma de moda es un drama muy intenso que los mortales de a pie nunca llegaremos a comprender y por eso Donatella fue de las primeras en caer en las redes del LOQUISMO. Con una transformación tan espectacular que ha pasado de ser una mujer normal una rosa blanca de metal a entender la cirugía de la peor forma posible y destrozarse la cara. Eso sí, está delgadisima, pero hija ¡qué pintas!.

Dicen las malas lenguas que su hija Allegra (que de alegre sólo tiene el nombre) va por el mismo camino. Y es lo que os digo amigas: que el LOQUISMO es muy de contagio inminente.
Huid.
Marc Jacobs

Ésta parecía tonta cuando la compramos ¡pero es mu lista!. Más que un delfín. Esta historia también es muy de dramas porque tú puedes ser muy buen diseñador y hacer unos trapos de escándalo, pero si eres gorda y tienes que salir al final de tus desfiles a dar las gracias es como muy de poco predicar con el ejemplo. Y eso en América es muy pecado mortal. Otra cosa no, pero eso sí. Total que un día sumergido en la miseria y haciendo balance para encontrar lo que fallaba en ese engranaje decidió que ya estaba bien de ponerse hasta el culo de Dunkin Donuts y de Starbucks. Que es muy de diseñadora moderna y atormentada pero que va todo directo a tu abdomen tal cual te lo tragas. Total, que se puso él muy extreme makeover dale que te pego a la mancuerna e hizo lo que hacen todas las afectadas por esta terrible enfermedad de la que os hablo: perder muchos kilos y ponerse naranja. El caso es que a éste, que se presenta por las fiestas del mundo en falda, le ha salido una jugada de escándalo por que aunque esté afectada por el síndrome tan terrible del que os hablo ha retirado del mundo del porno a su actual novio Harry Louis. Y qué queréis que os diga, un drama siempre es menos drama con semejante pollón maromo que te alegre las mañanas.

Pues ya sabéis queridas, hay que estar muy atentas por que la tragedia siempre llega a nuestras vidas cuando no se la espera. Y si llega, que llegue con un Harry Louis por calle montera.
Sus quiere,
La Broken.









