Siempre que nos invitan a una fiesta no nos pensamos dos veces lo de ir.
Pero en este caso era IMPOSIBLE que no fuéramos. Primero porque lo que nos gusta un sarao a nosotros no es ni medio normal ,segundo porque nos encanta ver a la gente que queremos y tercero porque esta fiesta era de una bebida ALCOHÓLICA y la cosa prometía. Prometía y prometió hasta que la metió. Porque ¿qué se puede esperar de una fiesta organizada por Disaronno? Que haya bebida gratis. Y la hubo. Y mucha. Y muy rica.
La fiesta empezaba a las 20:00, pero mi madre me enseñó una cosa: nunca llegues el primero a una fiesta, ni te vayas el último, que eso queda mal. Y todo el mundo sabe que a las madres hay que hacerles caso… Por eso CIERRABARES es mi segundo nombre. Pues eso, que a eso de las 21:00 llegamos a la Terraza del Museo Reina Sofia, y allí nos estaban esperando a nosotros para entrar y tacharnos de la lista de invitados. ¡Qué importante nos hace sentirnos estar en lista, chica! Nos pusieron una pulsera de tela muy mona, como si del SOS 4.8 se tratara, para facilitar la entrada y salida del recinto decían. ¿En serio se creían que iba a dejar las barras solas y abandonadas? ¿Y quién iba a vigilar las botellas? ¿Eh, eh?
Pues nada más entrar nos plantaron en el Photocall, nos pidieron derechos para subir nuestra foto a Facebook y hasta nos dieron una Polaroid muy mona de recuerdo, por si al final de la noche se te olvidaba cómo era tu cara. Y oye, queda perfecta entre los imanes de mi frigorífico.
Pero ya estaba bien de tanta pose y tal, ¡que se acababa la bebida! Después de sortear a unas cuantas gentes, llegamos a la barra, y nos dieron a elegir entre las tres opciones: naranja, limón o granadina con cava. ¡Y nos faltaban manos!

Una vez que tuvimos nuestras copas (nuestro tesoro), empezamos a observar el panorama y era un poco pintoresco. Había varios grupitos de chicos nada maricas y chicas que parecían todas iguales, ¿era una excursión de un colegio? No. Entonces empecé a entender qué es lo que estaba pasando: se han leído nuestros consejos de estilo sobre estampados y los habían mezclado en la batidora con los mandamientos de un hipster.
Resultado: Apariencia hipster, con barbas eternas, pelos recogidos en moños en la parte más alta de la cabeza (lo que viene a ser un KIKI), y a eso había que añadir camisas de flores muy vintage, todo muy de la revolución hippie en la que estuvieron sus padres o abuelos. Muy moderno todo. Hola, ¿estamos en Malasaña?
Pero el panorama no era sólo de hipsters floreados, también habían varios “nopegonadaaquí”, mucha niña mona pero todas SOLAS, porque el 80% de los hombres éramos maricas, cari. ¡Que en una de éstas vamos a conquistar el mundo!

Estaréis de acuerdo conmigo en que una fiesta no es una fiesta sin regalos, y ojocuidao, que en esta hubo nivel! ¿Cuál es el accesorio de moda entre los hipsters? Las bolsas de tela. ¿Cómo te marcas un puntazo? Personalizándolas. ¿Cómo? Con sprays de colores flúor, que para eso somos modernos.
Contrataron un “pintabolsas” y de allí salimos todos (o casi todos) con nuestra bolsita fluorescente personalizada. Y… ¡esto no es todo! ¿Qué metían dentro de la bolsa? Una botella (entera) estupenda de la bebida que nos llevó hasta este maravilloso lugar: Disaronno al canto.

La velada estuvo amenizada con los cd’s de Bimba Bosé (DJ Set) y he de decir que esta mujer cada vez me gusta más pinchando, mucha mezcla, varios estilos, un poco de todo, y es que hasta en los platos es una diva: Vestida de Davidelfin y con unos taconazos estupendos.

Si tuviera que poner una pega sería sin duda que a las 23h en punto, EN PUNTO, cerraron las barras, para que fuéramos despejando la zona, y tomando rumbo hacia nuestras correspondientes casas, puentes, o sacos de dormir.
Y hasta aquí llegó el evento, y como dice nuestra amiga Ale$$ Gibaja: See you bitches!











