¡Sombadi jelp mi plis!
Cari, mu fuerte, sabes lo que ma pasao?
#DRAMÓN
El otro día, mientras iba a por un BigMac daba un enérgico paseo con @CainQ en plena operación biquini, unos señores que no conocíamos de nada se bajaron de un coche tó viejuno ¡y nos raptaron! ¡Qué miedo pasé, tía!
El carruaje de Cenicienta los raptores
Con los ojos vendados nos llevaron hasta una especie de descampado rodeado de contenedores industriales (de esos en los que haces cruising) y nos dejaron ahí tirados, helados, y rodeados de… ¡heteros!
Todo resultó ser una fiesta clandestina montada por Desperados, la cerveza aromatizada de Heineken, en la que, tras un susto de muerte, nos trataron de puta madre. Famoseo, petardeo y mil fotógrafas. Que si cervezas por aquí, que sí perritos calientes ensalada insípida y sana por allá… no nos faltó de nada.
Eso sí, estuvimos toda la noche cagados de miedo porque:
Las personas se vuelven locas ante la palabra GRATIS. Muy Locas.
Y no loca de los típicos corros con todas las mierdas pertenencias tiradas por el suelo mientras realizan movimientos puramente ortopédicos o, peor, intentan imitar a un pollo andando en un claro alarde de masculinidad (los heteros creen que hacer estas cosas es mejor para lucirse que ensayar coreografías en casa). Se vuelven locas del tipo vieja señora en la puerta de El Corte Chino el primer día de rebajas o loca tipo encontrarse boca arriba al chulazo que te gusta en una cabina de la Casanova.
En el #RaptoDesperados1 la gente se rapaba la cabeza, comían insectos y gusanos, o se tragaban un chupito de chili para que les dieran una cerveza ¡gratis! (así, a lo pobre)

Lo que si parecía es que, al final, de secreto no había nada, porque eso estaba más concurrido que Rita Barcelona Montjuïc tras un concierto de Lady Gaga y estuvimos más tiempo saludando que bebiendo (bueno, no tanto). Que si amigas por aquí, que si redactoras de webs enemigas por allá… Total, que acabamos descubriendo que las famosas debíamos de ser nosotras, porque a excepción del ex no gay de #unprincipeparalaura y una Daniela Blume un poco indispuesta pizpireta, allí no había nadie más que gente sin nombre pero borracha, MUY BORRACHA.
Claro, estaríais todas en Maspalomas con el culo lleno de arena de ir a follar a la playa. ¡Pues os quedásteis sin Desperados!













