Amigas, ¿nos os ha pasado nunca que os tachan de cerdas porque dormís en bolas? Yo ya estoy cansado de que me miran mal porque tengo un Durex contacto total con mi cama.

Para que me dejaran en paz de una vez recurrí a un artículo que encontré en el blog de Manhunt. Y como ni así se lo han creído, me he puesto en contacto con la Universidad Marica de Queensboro para corroborar lo que yo ya sabía: que dormir desnudo aporta unos beneficios inigualables para nuestra salud. De la emoción que nos ha dado, hemos puesto patas arriba la redacción de Estoy Bailando y hemos sustituido nuestros escritorios por camas balinesas desde las que os escribimos. Desnudos. Evidentemente.
¿Quieres saber los beneficios de dormir desnudo? Leed bellacas.
1. Dormir desnudo previene infecciones
Maricón, si en pleno invierno te pones el nórdico de Ikea (porque eres una pobre), la batamanta de tu abuela y encima un pijama de franela asexual como él solo, lo único que estás consiguiendo es convertir tu cama en una isla desierta con un microclima que favorece que los microbios se multipliquen. Y te pones enferma. Así que no me seas guarra y si te haces una paja ten cuidado con la lefa, que con el calor aquello cobra vida propia y tus bichitos se terminan convirtiendo en Gremlins con hambre de sexo.
Durmiendo desnudo evitas tanta tela con la que sufrir accidentes y, por lo tanto, en el caso de que se te escape algo te limpias y listo: pandemia erradicada.

2. Dormir desnudo da sensación de bienestar
Bienestar significa que te sientes como una estrella de Hollywood entre sábanas esperando al macho que venga a darte lo tuyo y lo de tu prima. Y claro, se te sube la bilirrubina y te crees Nicki Minaj revolviéndote en uno de los 3.972.561 videoclips que tiene. Esta sensación provoca en tu esmirriado cuerpo que las hormonas se pongan saltarinas y se regeneren tras haber pasado por un ambiente con una temperatura más baja (has estado follando, por ejemplo, tirada en el suelo cual cerda de granja).

3. Dormir desnudo hace perder grasa abdominal
¡Y tú sufriendo en el gimnasio creyendo que machacándote en el gimnasio un mes antes del Circuit Festival ibas a conseguir quitarte el flotador! Mira que eres simple e ingenua. La cuestión es que como estás durmiendo en pelotas, sin ninguna goma ni cintura que te aprete, disminuyes la ansiedad y estás más relajado. Y adelgazas (aunque a mí me cueste creerlo). Así consigues no estar todo el día como una histérica con el ansia de comerte hasta el última rabo de la sauna media nevera. Así que, relaja la raja.

4. Dormir desnudo sube la autoestima
Con aumentar la autoestima me refiero a que nada más meterte en la cama con la chorra al aire, te empiezas a rozar con las sábanas, la manta, el edredón y la almohada y terminas poniéndote cachonda. Y te tocas. Y te sientes un sex-symbol. Pero cuidado con lo de manchar las sábanas que ya hemos explicado antes que entonces conviertes tu cama en un pozo de infecciones. Y te pones enferma. Y provocas que se te olvide la sensación de bienestar. Y estás todo el día histérica. Y zampas como una gorda. Y pasas de ballenato a ballena varada. ¿Lo ves? No te creas Marilyn Monroe y duerme.

5. Dormir desnudo favorece la vida sexual activa (y pasiva)
Por fin llegamos a dónde queríamos llegar. Durmiendo en pelota picada consigues que el contacto con el maromo, novio, compañero de habitación o gremlin con el que duermas sea inevitable. Y folláis, evidentemente. Porque tú que eres una fresca hasta en plena fase REM te pones con el culo en pompa, y cariño, aquí no somos de piedra (bueno, quiero decir que se nos pone como una piedra, ya me entendéis). Pero cuando que te empiecen a arrimar la cebolleta por detrás, no te olvides de tirarte al suelo y ya follar allí para evitar cualquier problema de los que te hemos hablado en los anteriores puntos.

Tu vida va a cambiar completamente si sigues estos consejos amiga.
Que en Estoy Bailando nos preocupamos una mierda por tu salud (sexual). Gracias.









