Estamos en pleno mes del Orgullo -y en plena pandemia- y llega el momento de llenar de color nuestros balcones. Este año, puesto que no nos dejan salir a manifestarnos aunque a los fachas sí les dejaron, desde diferentes asociaciones nos animan a colgar la bandera LGTBI en nuestro balcón para dar más visibilidad al colectivo. Y como -incluso a los más maricones- todavía a veces se nos olvida qué color va en cada lado, te traemos una guía rápida y fácil para que no la pongas como Donald Trump.

Pero antes de eso te vamos a ayudar a asegurarte de que el trozo de tela que tienes entre manos es la bandera correcta. Porque que tu bandera sea de colores no significa que sea una auténtica bandera LGTBI, y maricón vemos cada cosa…
- Fíjate en cuántos colores tiene. Tiene que tener seis maricón. Aunque la bandera original tenía ocho, rápidamente se redujeron a seis. Si no tiene seis colores NO ES LA BANDERA LGTB.

Seis colores. Ni uno más ni uno menos - ¿Tiene azul celeste? Si tiene azul celeste NO ES LA BANDERA LGTB. ¿Que qué es el azul celeste? Esto es azul celeste:

- ¿Tiene rosa? Si tiene rosa NO ES LA BANDERA LGTB. ¿Que qué es rosa? Esto es rosa:
4. ¿Tiene letras o algún tipo de inscripción o dibujo? Si tiene algo de eso, NO ES LA BANDERA LGTB.

5. ¿Tiene algo que no sean franjas de colores como cuadraditos o similares? Entonces tampoco es la bandera LGTB.

¿Que tu bandera no cumple con ninguna de las condiciones anteriores? ¡ENHORABUENA! Probablemente tengas entre tus manos una auténtica bandera LGTB. Ahora sólo queda el paso final:
CÓMO COLOCARLA.
Obviamente, dependerá de si quieres ponerla horizontal o vertical. Si quieres ponerla en horizontal es mazo sencillo, tía. Repite con nosotros: El rojo va arriba, el rojo va arriba, el rojo va arriba… y… ¡tachán! ya tienes tu flamante bandera LGTB perfectamente configurada para salir a la calle con ella.
Si queres colgarla en tu balcón con las franjas en vertical, dependerá de por qué lado quieres que se vea correctamente. Lo más lógico es que quieras que se vea bien desde la calle, así que colócala de manera que, cuando mires a tu precioso y floreado balcón, el rojo quede a la izquierda, tal que así:

¡Y chimpún! ¡Listo para ser el maricón más orgulloso del barrio!











