Con la semanita que está teniendo el pobre, por todo eso de la guerra mundial gay que se ha montado contra él por su ligera metedura de pata en los Oscar, Sam Smith necesitaba relajarse. ¿Y cómo se relaja un hombre gay moderno? En la sauna en un show de drag queens.
Aprovechando que estaba por Los Ángeles, Sam Smith se pasó el pasado lunes por la noche (no le debió durar tanto la resaca de los Oscar) por The Abbey, uno de los bares gays más famosos de la ciudad, para tomarse un agüita con misterio refresco y dejarle claro al mundo que ES GAY.
¿Y con quién se encontró en el escenario? Con Vicky Vox, una de las tres artífices del This Boy Is a Bottom que más tarde Willam Belli versionó en español.
Por supuesto Vicky, como buena drag queen que es, no perdió la oportunidad de… rascarle la barba a Sam:
«De nada» le dice Vicky después de pasarle la entrepierna por la cara al flamante ganador del Oscar, «pero gracias por tomar puto partido, perra«. Añadió.
Bueno, dice «motherfucking stand«, pero a ver cómo traducimos eso sin que venga la lista de turno a corregirlo.
Pero lo que realmente nos importa de todo esto… ¿necesita Sam Smith saliva pa’ que le entre hasta arriba?











