Estamos a menos de 24 horas de que empiece el Sónar 2014 en Barcelona y en la redacción ya tenemos preparadas las mochilas y los tuppers con carne empanada, tortilla de patatas y unas cuantas botellas de Cacaolat porque, caris, nos vamos de excursión.
Jueves, viernes y sábado; de día y de noche; nos plantaremos en el recinto del Sónar 2014 para cubrirlo todo, para ver a los 4 cantantes que conocemos todos los artistas y grabarlo todo por tu puta madre, Pablo y hacer muchas fotos y que sepáis lo que os estáis perdiendo los que no podáis ir (damos por hecho que todos queréis ir) o que lo reviváis los que ya estéis allí.
Que, por cierto, podéis venir a saludarnos. Pero hacedlo correctamente.
Muchos seguramente os estéis preguntando qué pinta una web como la nuestra en un festival como el Sónar, si nosotros últimamente hablamos de música lo justo y de electrónica os contamos lo mínimo para que podáis aparentar ser maricas modernas. Pero lo cierto es que, aunque este año no tanto, el Sónar siempre ha sido un festival muy gay. Y aunque no lo fuera, es un festival. Y un festival es una fiesta muy grande, y a nosotros nos encantan las fiestas y las cosas grandes así que ¿cómo no íbamos a ir? ¿CÓMO?
Durante estos días vamos a llenar nuestras redes sociales de vídeos, fotos y cositas que pasan en los recintos del Sónar de Día y el Sónar de Noche, así que ya puedes estar siguiéndonos en Facebook, Twitter e Instagram. Además grabaremos nuestras peripecias en vídeo para luego montarlo todo juntito y que veas cómo es el Sónar visto a través de nuestros objetivos.
Pero tranquila que no nos hemos vuelto modernas de golpe y no nos vamos a transformar en hipsters del averno mientras te explicamos los conciertos utilizando extrañas terminologías que ni nosotros entendemos. Si vamos al Sónar es, precisamente, para mostrarte el OTRO Sónar. El #MARISONAR. Para que te hagas una idea, ésta ha sido la conversación REAL que acabamos de tener en la redacción sobre cómo enfocar nuestra cobertura del festival:
Redactor 1: -Como el jueves no conocemos ni al tato, podemos aprovechar para grabar algún concierto, descubrir artistas y visitar las instalaciones permanentes.
Redactor 2: -Y buscar a Chayo Mohedano.
Redactor 3: -¿Chayo Mohedano va al Sónar?
Redactor 2: -No coño, pero le podemos preguntar a la gente que a qué hora canta y chorradas así…
Redactor 1: -¡Ay sí! Cosas en plan «Ahora que Royksöpp y Robyn han sacado un EP juntos ¿qué te parece que Belén Esteban sea la reina de Sálvame?»
Redactor 2: -Eso. Y también hay que grabar saludos de todos los tíos buenos que haya.
Redactor 3: -A ver, que ya sé que Chayo no actúa en el Sónar, me refería a que si ella va a ese tipo de eventos.
Redactor 1: -A mí me parece que lo único electrónico que conoce Chayo Mohedano es la Thermomix.
Redactor 3: -Uy, no sé, porque según decía Antonio Tejado, Chayo era muy del Súper Disco Chino.
Redactor 2: -¿Ein?
Redactor 3: -Fino, fino, fino, filipino.
Redactor 1: -Pero ¿en serio te imaginas a Chayo Mohedano escuchando a Robyn, cantándole al tejado lo de I keep dancing on my own?
Redactor 3: -Ojalá
Redactor 2: -Hombre, si lo piensas bien Robyn es la Rocío Jurado de la electrónica, todo lo que canta son dramones.
En realidad, aunque nos hagamos las tontas, sí hay mucha gente interesante en el Sónar a la que queremos ver. Además de Robyn y Royksöpp, que será lo puto más, tenemos muchas ganas de ver a Woodkid (aunque seguramente nos lo perdamos porque coincide con los otros); de escuchar lo nuevo de Lykke Li, de flipar con Massive Attack, Tiga, Rudimental o WhoMadeWho; de morir si los Chic de Nile Rodgers se arrancan con un Get Lucky; de bailarlo todo con los sets de Mr. K!, Eme DJ y con lo de Gesaffelstein, Four Tet o los 2 Many DJ’s.
Y por supuesto descubrir nueva música, que es gran parte de la gracia de los festivales. Porque luego siempre puedes decir lo de «Uy, yo los descubrí en el Sónar 2014 y desde entonces les sigo como una Belieber«, que te da caché.
Pero el Sónar no serán únicamente actuaciones y conciertos, que también hay espacio para la innovación tecnológica. Y por eso nos preparamos para sentir con el SonarPlanta, una pedazo de instalación visual del artista Carsten Nicolai de más de 36 metros de largo con la que esperamos sentirnos violados audovisualmente.
O la charla de Virginie Bourdin, creadora de los efectos especiales de películas como Godzilla, Prometheus o Harry Potter. ¡Harry Potter al Sónar!
Estrenos de películas, documentales, charlas, debates, sesiones de coaching, presentaciones tecnológicas… Lo único que le falta al Sónar es La Pelopony y ya lo tiene todo. ¡La Pelopony al Sónar!
Y nosotros intentaremos contarte lo más guachi de todo. Y lo que no te podamos contar tranquilo, que te lo contarán en la web del Sónar y en sus redes sociales.
Todo este tocho te lo cuento para que sepas que, a partir de mañana y hasta el domingo, en Estoy Bailando vamos a estar una poquita ocupados. Pero te queremos igual.
¡Nos vemos en el Sónar!

















