¡Caris! El pasado viernes 28 de marzo nos infiltramos (gracias a un amigo mío) en la 7º Gala de Entrega de los premios Why Not. Sí, ese local de Chueca que está como en una cueva. Y como nada más llegar nos pedimos una copa y resultó que había barra libre no me culpes si se me olvida alguna cosa…
¡Bien de alcohol pa’l body!
En la sala había mucho famoso. Pero mucho, mucho. Y mucho fan. Vamos, que con tanto fan mariconcil aquello parecía una reunión de eurofans. La gala la presentó el elegantísimo Luis Rollán, que menos mal que no paraba de sonreír porque entre lo oscuro del traje y lo moreno que es el chico o enseñaba los dientes dientes que es lo que les jode o no le veíamos.
Luis Rollán, bien de negro, con Tamara la mala
Durante toda la gala contamos con las actuaciones de Cissy Miranda, la ex-concursante cubana de la primera edición de La Voz, que nos deleitó con unos maravillosos intermedios musicales que culminaron con una interpretación del One Moment In Time de Whitney Houston cantada en español. Y, como azafatos, disfrutamos de los hermanos Pérez, Sergio y Javier. Que chiquillo… yo no sé cómo se lo montan pero están en todos los fregaos. (Y estos sí que se merecen un #FollaOnFriday).
En la gala hubo de todo. Momentos para reír y momentos para llorar. Desde los emotivos homenajes a Paco de Lucía, Manolo Caracol o El Niño Ricardo; hasta los galardonados que no esperaban llevarse el premio y se les veía tan emocionados que acababan haciendo que acabáramos todos soltando la lagrimilla (y no, lo de la barra libre no tuvo nada que ver en esto).
Políticos, actores (porno y no porno), cantantes, locutores de radio, periodistas… Nadie quiso perderse el sarao en el que se reconocen las aportaciones que diferentes personalidades hacen a los mundos del deporte, la cultura, la polícia o la comunicación. Por allí andaba, por ejemplo, el bailarín Giuseppe Di Bella muy bien acompañado por Miguel Ortiz, ex-Mr. Gay España y ex-novio de Fernando Tejero).
La lista de premios que se entregaron esa noche es muy larga y, como te he dicho, había barra libre. Así que te lo voy a contar un poco por encima y tal y como me vaya acordando.
Raúl no dio en la Diana con esa camisa y esos pantalones
Raúl, el cantante que intentó representarnos en Eurovisión este año, se dejó la faja y el bottox en casa más natural que nunca le entregó un premio Why Not a Diana Navarro. Otro de los premios musicales de la noche fue para Tamara; pero no para la buena, la que nos gusta: Tamara Ámbar la del No Cambié Yurena, si no para la otra Tamara: la señora mayor encerrada en el cuerpo de una chica joven con vozarrón.
La tía de Luis Rollán, muy emocionada, recogía uno de los premios homenaje en nombre de su padre: el Niño Ricardo. Pero no fue el único momento en el que casi se nos saltan las lágrimas, y es que tanto la familia del gran Manolo Caracol como el mismísimo Paco Clavel nos emocionaron con sus discursos al recoger sus respectivos premios.
Emma Ozores fue otra de las ganadoras que casi provocan que se acabaran los kleenex en la sala al recoger su premio y recordar a su padre (que ya ganó un premio Why Not en la anterior edición). Anabel y Mercedes fueron las encargadas de recoger el premio al mejor programa de televisión para ¡Qué tiempo tan feliz! y el de mejor emisora de radio fue para Radio Olé, en la que colabora Sara Salazar con una sección de ayuda a animales abandonados.
Jorge Javier Vazquez recibió un premio por su libro La Vida Iba En Serio y Nacho Guerreros (Coque de La Que Se Avecina) recogió el premio a mejor actor de la mano de Cristina Castaño, su compañera Judit (la guarrilla pelirroja).
Nacho Guerreros recogiendo el porro premio de manos de Cristina Castaño
También hubo un reconocimiento a la labor de Carla Antonelli en su lucha por los derechos del colectivo LGTB y otro para Carla Royo-Villanova.
Pero los dos grandes momentos de la noche vinieron casi al final. Por un lado la entrega del Premio Why Not al Mejor Dúo Femenino de la Historia de España (así, a lo grande) para las inigualables Azúcar Moreno, que provocaron tal alboroto que casi se nos cae el techo encima.
Las Azúcar Moreno, reconciliadas, con su premio y su cajita de jamón
Y por otro lado, la grandísima Ana Obregón, que recibió el premio entre la emoción y las lágrimas y las dos bandejas de croquetas que se había ventilado. Fue todo muy de telenovela, porque a ella le gusta un drama, y le dedicó unas preciosas palabras a su hermano, Luis Rollán.
Al terminar pudimos seguir disfrutando de la fiesta, bailando y comiendo jamón. Sí caris, jamón. Que el premio, además de un trofeo, era una pedazo caja (que parecía la caja en la que mi abuela guardaba las galletas en Navidad) de jamón ibérico que quitaba el sentido.
Total, que entre el alcohol, el jamón, las risas y los bailes acabé la noche metido en un corrillo junto a las hermanas Salazar, los chicos de Ketama y Ana Obregón.
Y unas croquetas.
Ana Obregón se lleva las manos a la cabeza al saber que le ha tocado un jamón
Nos vemos en la próxima caris, que ya sabéis lo que me tira a mí y un famoseo y un divineo.












