Vale que lo de ser artista y tener un descomunal mundo interior que compartir con el resto de los seres humanos es algo muy torturante. Lo aceptamos.
Y si a eso le sumas lo traumático que le resulta a un artista, sea del ámbito que sea, cerrar una etapa y empezar otra pues entonces ya es el acabóse. Que a ti te echan del Mercadona y empiezas a trabajar en el DIA y ya sufres, pues imagínate si encima eres artista y tienes que expresar muchas cosas y muchos sentimientos. Que eso jode mogollón, tía.
Pues eso es un poco lo que le pasa a Woodkid, que para cerrar ya la etapa de The Golden Age se ha marcado un videoclip de once minutacos, la mitad a cámara lenta y todo en blanco y negro, que podría parecer un trozo de una película de Terrence Malick. Pero Terrence Malick deja que sus personajes se duchen de vez en cuando, cosa que parece que a Woodkid no le agrada porque un niño limpio no transmite lo mismo que otro con tres años de mugre encima. Que ya es mala suerte crecer al lado de un pantano y que toda la familia sea alérgica al agua.
A su favor diremos que es muy bonito, que es muy poético y que los once minutazos no se nos han hecho tan pesados como en algunos vídeos de Lady Gaga que no entendíamos una mierda y lo quitábamos a la mitad porque la canción tampoco era tan buena. Pero no había necesidad.
A vosotros os encantará porque sois muy modernas y muy hipsters y habréis entendido todos los vericuetos narrativos y metáforas visuales y seguro que hasta se os ha escapado una lágrima. Pero no de emoción por valorar lo bella que es la vida y lo fugaz que es la felicidad, si no que son lágrimas de sufrimiento porque no le veis el qué al vídeo y deseáis fervientemente que os guste y os transmita sensaciones pero os sentís igual que si estuviérais viendo un anuncio de Primavera en El Corte Inglés.
¡No sufras, amiga! ¿Qué más da que la canción de 4 minutos quede más difusa que un sobre de Tang Naranja en un barreño y pierda toda la emoción y la gracia del disco? Tú en la próxima reunión con tus amigas las modernas saca el vídeo como tema de conversación y no olvides utilizar palabras como «apabullante«, «magnificencia«, «claroscuro«, «intrínsecamente» o «esternocleidomastoideo«; que quedarás genial.
www.youtu.be/RWMMdX6KYGM
Menos mal que en el Sónar yo elegí ver a Röyksopp y Robyn…









