Si Willow Smith no fuera menor de edad, el tono de este artículo sería muchísimo más hiriente.
Pero nos vamos a contener.
Willow, la hija de Will Smith (Will y Willow ¿lo pillas?) y Jada Pinkett Smith; hermana de Jaden Smith, heredera del trono sagrado de Isildur, quiere ser cantanta. Ella no tiene bastante con las millonadas que tienen sus padres y quiere ser una chica de provecho.
La niña peor vestida del planeta ya intentó hacer algo con Whip My Hair y con 21st Century Girl. Y ahora, siguiendo los pasos de Sky Ferreira, ha decidido deprimirse. Ella y deprimirnos a nosotros.
A Willow y sus asesores no se les nota nada (pero nada nada) que pretenden convertir a la pequeña Smith en la nueva Rihanna. Y si Rihanna saca un single baladón, pues ella también. Y si Rihanna cogió un tema de The XX para cantar encima su Drunk On Love, pues ella también.
Pero Willow ha tocado una de las vacas sagradas de la música actual: Radiohead.
Y eso no tiene perdón de Dios.
El crimen se titula Sugar & Spice Up Your Life! (que hay que tener huevos para samplear Radiohead y ponerle semajante título, ¡mamarracha!) y coge como base el Codex de la banda de Thom Yorke para mearse sin respeto ninguno sobre esa maravilla musical y sazonarla con lamentos de niña rica que se merece un buen…
Mejor nos callamos. No creemos que los abogados de los Smith estén leyendo esto pero por si acaso.
En fin, sufre con ella:
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