Reconozcamos que, haga lo que haga, Kylie nunca nos va a caer mal.
Lo que no implica que no podamos decir que el vídeo de I Was Gonna Cancel, el nuevo single de Kiss Me Once, sea una mierda caca. Y es que si ya de por si la canción es difícil de vender en esta época de invasión alien Pharrell que estamos viviendo, hacer un vídeo tan soso no le va a ayudar.
Que sí, que tiene gracia ver ese look setentero de Kylie y lo de que no paren de pasar extras por delante de la cámara es tolerable los primeros 15 segundos (y a Kylie le fue de puta madre porque si se equivocaba con el playback no se notaba).
Pero tirarte casi cuatro minutos mirando una pantalla por la que no para de pasar gente (a lo Show de Truman, dando vueltas una y otra vez), con Kylie bailando con la mano (a veces con las dos) y luego poniéndose en plan Agente de Movilidad al que nadie hace caso (nos falta Esperanza Aguirre); acaba siendo un poco coñazo.
Dice Kylie que el vídeo es «Una mirada abstracta a la vida del peatón y a cómo todos intentamos seguir adelante y alzarnos sobre los desafíos del día a día«. Venga Kylie, cari, que tu mayor desafío del día a día es elegir qué zapatos te vas a poner y ver a un montón de extras pagados con bocadillos de chopped no es ni mirada abstracta, ni metáfora de la sociedad: es que ESTÁS VAGA. Y pobre, pero no tanto que el chopped últimamente va muy caro ¿eh?
www.youtu.be/6g0c9mv0j9E
Por favor, compra Kiss Me Once y que para el próximo vídeo Kylie pueda, al menos, cambiarse de outfit una vez.









