Vámonos todas juntas de la mano a Wilton Manors, en Florida, una pequeña ciudad costera de Florida en el que todo el mundo te saluda cuando vas a comprar el pan, la vida es tranquila y apacible y un montón de hombres practican sexo constantemente en el parque.
Efectivamente, resulta que en el pueblo hay un parque, el Colohatchee Park, que desde hace más o menos una década tiene una enorme fama como zona de cruising. En los baños, en los bancos, tras los árboles, en el puente sobre el lago, en los matorrales… Pollas. Pollas everywhere.

Los residentes del pueblo (tanto gays como heteros) llevan tiempo un poco cansados del tema porque, reconozcámoslo, el sexo en público tiene mucho morbo pero invadir un parque tal vez sea pasarse un poquito. Así que han decidido coger el toro por el rabo… digo, los cuernos, y recuperar el parque para poder ir a pasear sin que te caiga un lefazo en la cara.
¿La solución? El «Woof & Wine«, un festival perruno que pretende reunir el próximo 4 de agosto a los residentes del pueblo y sus mascotas en una pequeña feria que tendrá degustación de vinos, canapés, paradas de venta ambulante y actividades para toda la familia. Para toda la familia menos para el que quiera ir a chupar penes, claro.

Te puede parecer un poco exagerado, pero hay que tener en cuenta que Wilton Manors fue declarada en 2010 como la segunda ciudad más gay de Estados Unidos por su alto porcentaje de población LGTB. Y aunque en el pueblo hay bastante actividad mariconcil (una búsqueda rápida en Google y te aparece el TOP 10 de los mejores bares gays de Wilton Manors -DIEZ-), muchos son los que siguen yendo de paseo al Colohatchee a desatar sus impulsos. El pasado mes de mayo, por ejemplo, un policía de paisano detuvo a dos hombres que quedaron en el parque para hacer cosas malas y la cosa se les fue un poco de las manos.
El candidato a la alcaldía, Boyd Corbin, ha convertido el tema en el eje central de su campaña con la frase: «Parques más seguros para los niños y los propietarios de perros: detengamos el sexo en los lavabos del parque Colohatchee«. Ya te digo yo que yo no le votaría, pero entiendo que hay agente a la que le incomoda; como el dueño de un perro que se queja de que les hagan pagar una cuota por poder pasear por el parque a sus mascotas cuando «a lo mejor la ciudad debería empezar a cobrar una cuota a los que quieran tener sexo en público en el parque, imaginaos el dineral que podríamos conseguir para mejorar el parque«, escribió Michael Rajner en Facebook.
Desde el Departamento de Servicios de Recreo dicen que organizar este tipo de eventos y mantener una programación estable en el parque puede ayudar a solucionar el problema. El problema (valga la redundancia) es que como la estrategia es tan exageradamente clara -han dejado claro que la intención es echar a los maricones folladores del parque- a muchos todo les huele un poquito a homofobia. Lo cual no deja de ser curioso porque, repetimos, es la segunda ciudad más gay de Estados Unidos. Es que buscas cualquier cosa en Google sobre el pueblo y SÓLO SALEN GAYS.

En cualquier caso, esperamos que puedan llegar a una solución a este conflicto. Aunque en el fondo nos da igual. Esta noticia la he escrito sólo porque soy muy fan de organizar en el parque un festival de perros para echar a las perras. Y seguro que recuperan el parque para que lo usen los niños y los perros, porque lo que no consiga un carlino…
Fuente | South Florida Gay News










