• Un grupo de investigadores cree que algunos de los productos químicos presentes en la mayoría de productos de higiene personal podrían afectar a la calidad del esperma.
  • Esperma nente.
  • Ok, ya me voy.

Ya sabéis que en Estoybailando.com somos muy fans de los estudios científicos. Sean de verdad o no. Ya sea para saber por qué somos gais o si el gaydar existe, lo de que haya gente en el mundo que se ponga a investigar cosas nos fascina; aunque sólo sea para poder leer luego estos artículos con la voz de Gloria Serra. (Reconócelo, tú haces lo mismo y si no lo haces te invitamos a que empieces ahora mismo.)

Un grupo de investigadores con apellidos muy de travesti maravillosos como Hanke, Bochenek, Klimowska o Wielgomas se han juntado para darle vueltas a las cosas y descubrir qué relación hay entre la baja calidad del esperma y los productos de higiene personal, porque ¿por qué no preguntarse esas cosas? Y les ha quedado tan bien que lo han publicado en el Journal of Occupational and Environmental Medicine. Nombre que no voy a traducir porque no me apetece.

Por si eres rubia: esperma = semen.

Y si vives en Grindr: semen = lechita.

Para realizar el estudio recolectaron muestras de orina y esperma/semen/lechita de 315 hombres e hicieron dos cosas a la vez (porque no todos los investigadores eran hombres): por un lado analizaron la calidad del semen (y no lo hicieron como te estás imaginando, querida) y por otro lado analizaron la orina para buscar restos de parabenos. Los parabenos son unos químicos creados por el hombre que se utilizan como conservantes en diferentes productos de higiene y aseo como jabones, pastas de dientes y cosas de esas.

Te in-Teresa
Una mariconada a punto de provocar la III Guerra Mundial

En concreto buscaban butilparabenos, etilparabenos, isobutilparabenos, metilparabenos y propilparabenos. Parabenos matao.

Vale, ya me callo.

Cuando tuvieron todas las muestras analizadas y bien analizadas descubrieron que a mayor concentración de parabenos en la orina, menor calidad del semen. Y esa menor calidad no era sólo una cuestión de ser útil para la reproducción sexual, sino que también había más probabilidades de que el semen tuviera poca movilidad, tuviera una forma extraña o estuviera dañado a nivel molecular.

Sí, sabes perfectamente a qué me refiero con la de la “forma extraña del semen“; no te hagas la despistada.

Además los estudiosos investigadores descubrieron que si hay una alta calidad de parabenos las hormonas masculinas pueden venirse arriba (o abajo) y provocar subidones de testosterona o de otras hormonas. Lo que explicaría por qué estás tan loca.

Por el momento éste es el primer estudio que se ha realizado sobre este tema, así que los investigadores ya han avisado de que necesitan más dinero seguirán investigando esto de los parabenos para confirmar esa relación y, en caso de que sea realmente cierta, ofrecer una solución.

Lo único que podemos decirte es que, si quieres ser padre biológico y te importa la forma de tu semen, revisa tus productos de higiene personal para comprobar si hay alguno de los parabenos que he escrito ahí arriba y que no pienso volver a repetirte porque bastante tengo ya con lo mío como para ponerme a repetirte eso malditos nombres del demonio.

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