2.- El silencio es un cuerpo que cae
La realizadora argentina Agustina Comedi filma uno de los documentales LGBTIQ más interesantes de los últimos años. Y es que es ella misma la que, a través de las cintas de vídeo domésticas que dejó su padre tas morir en un accidente, descubrirá toda una serie de secretos de su propia familia que le llevarán a descubrir una historia marcada por la sexualidad y el activismo político.

Nominado a mejor documental y mejor ópera prima en los Premios Féni, el documental de Comedi ha recibido alabanzas unánimes por parte de la crítica por la forma en que consigue retratar dos historias (la de la realizadora y la de su padre), dos épocas y dos Argentinas.
1.- RAFIKI
Todas las películas de esta edición del Festival de Cine LGBTIQ del Centro Niemeyer de Avilés son importantes. Pero ésta particularmente es, además, histórica. Hace ya tiempo que en HazteQueer te hablamos de Rafiki, la primera película keniata que llegó al Festival de Cannes… mientras en su país está prohibida por contar una historia de amor lésbico.

La historia que cuenta Rafiki no sorprenderá al espectador occidental, que probablemente encuentre que la película sabe a poco. Pero con todos sus defectos (y con todo su valiosísima modestia) Rafiki es una pieza histórica que, por primera vez, sitúa el amor no heterosexual en un contexto, literalmente, imposible (hasta de rodar).








