8. PHILADELPHIA, DE NEIL YOUNG
Otro aguerrido rockero, canadiense él, patilludo y megalómano, y más hetero que una hormigonera, también hizo su canción victimista sobre el SIDA y para la misma peli. Y también la interpretó al año siguiente en la gala de los Oscar’s. Contaban las malas lenguas entonces que Neil Young, tan dado a la competitividad, no quería compartir escenario con Bruce y que incluso se cabreó cuando su canción, que también optaba al premio, no ganó la estatuilla. Rencillas aparte, la verdad es que la canción muy buena no era y aquella letra llena de moralina que no se la creía ni él y esa aburrida cadencia pianística ensalza la de Bruce, que tampoco era del otro mundo, al Olimpo.








