Comentaba hace un momento con @Airamgrg los miedos que compartimos sobre el próximo disco de Scissor Sisters.
A los dos nos encantó «Night Work» y creemos que fue bastante injusto que fuera el flop que resultó ser, porque aunque tenía un primer single bastante flojo en general era un disco la mar de disfrutable y con mucha genialidad en él. Probablemente por estar producido por quien estaba producido.
Con «Only The Horses» el sentimiento es parecido: el single no es todo lo que esperas de Scissor Sisters. Seguramente porque «I Don’t Feel Like Dancing» dejó muy alto el listón de la categoría: «Primer Single que te entusiasma hasta mojar las bragas». Pero a lo mejor el disco resulta ser un bombazo inesperado lleno de Any Which Ways, Sex and Violences e Invisible Lights por todas partes.
Hace unos días nos dejaban escuchar «Let’s Have a Kiki», una locura divertidísima y ultra-petarda, muy del rollo de las canciones extras incluídas en la versión especial del «Ta-Dah!» (como «Making Ladies» o el genialísimo «Electrobix» post-álbum debut) y que sólo ellos son capaces de hacer. Y es que la banda liderada por Jake Shears puede ser capaz de sacar brillo tanto a lo más trash como a los temas más redondos.
Seguramente porque, mal que le pese a algunos, consiguen que escuches una de sus canciones y digas «Esto sólo lo hacen los Scissor Sisters». ¿O te imaginas a cualquier otro cantando «Running Out» o «Harder you get»?
Total: que por más que nos gusten y los defendamos a muerte, lo cierto es que «Only the horses» es una canción pop de las que suenan a trillones en las radios hoy en día y que poco aportan realmente a la carrera del grupo, y aunque llegara a ser número uno en ventas y arrase por donde pase (a lo María la Jerezana de GH) no pasará a la historia como una de sus canciones más destacables.
La prueba, tal vez, sea la actuación del otro día en The Voice UK. No sé aún qué me parece más falso: si las reacciones de los jueces con sus caras de «Buah tío, qué temazo» (cuando en realidad están pensando «vaya mierda se van a comer, y qué bien para mí») o la falsa emoción de Shears y Matronic cantándola.
Mucho láser y mucho colorín para disimular (llamadme paranoico si queréis) que a Shears la canción se la trae al pairo, que le apetece tanto cantarla como irse a rezar a la parroquia de su barrio, y que lo único que necesitan es un bombazo que les deje seguir sacando discos como ellos quieran sacarlos.
Y ahí surge la inevitable pregunta: ¿Será «Magic Hour» un álbum soso y poco inspirado pensado para vender todo lo que puedan y luego hacer lo que les dé la gana o seguirán pasando de las ventas y nos regalarán otra joya como «Night Work»?
Pues, sinceramente, entre el vídeo a continuación y tras haber escuchado la nueva canción «San Luis Obispo» me temo que será lo primero.
Ojalá me equivoque.
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