Mikachu siempre ha sido como nuestra amiga huesi-loca: nos cae bien, nos hace gracia pero nos da un poco de repelús. Seguro que es el típico que pega muchos grititos y hace que todo el mundo te mire.
En su último videoclip el cantante anteriormente conocido (y punto) se dedica a escribir una canción muy guay que haga que todo el mundo se sienta feliz y celebre cosas: un compromiso matrimonial, un primer concierto al que no va nadie, una sesión de DJ que es un éxito… Cualquier cosa vale para hacer a Mika feliz o a nosotros vomitar.
El chico, que sale más guapo de lo que ha salido nunca (probablemente porque se ha dejado los outfits raros en casa y se ha puesto una camiseta casual), está en su estudio con su piano escribiendo y sufriendo pensando si vale la pena tanto esfuerzo o si es mejor que encienda el Grindr y se quite el agobio de encima.
Al final se lanza a las calles de Nueva York y acaba en Razzmatazz, donde pega unos cuantos saltos y, probablemente, ligue en los baños. Pero eso nos lo han dejado para el extended cut.
En cualquier caso el vídeo no ayuda a que la canción nos guste más, sigue siendo un pelín hortera y lo de la colaboración de Pharrell parece un chiste.
httpvh://youtu.be/sIBXTHB0QDw









