A veces ligar (ya sea por una red social, por una web de contactos o por una app del móvil) se puede convertir en un calvario. Dices que te gustan los osos y te escriben musculocas, dices que te gustan las musculocas y te escriben las huesilocas. Dices que te gusta que te empalen con un poste de teléfonos y te escribe uno que prefiere meterse latas de Coca-Cola por la punta de la…
Bueno, eso.
Grindr fue una revolución en la forma que teníamos los gayers de todo el mundo de conocernos. Un fast-food del sexo que una vez conectado te dice exactamente dónde tienes al gay más cercano para echar un polvete rápido.
Pero los humanos somos seres imperfectos y evidentemente hemos acabado haciendo de algo tan sencillo todo un mundo de cagadas, errores y absurdeces varias.
Los Sabios del Grindr aparecieron de la nada para ayudarnos en esta árdua tarea y para recopilar, ayudados por las capturas que la gente manda a la propia web, todas esas cosas raras que vemos por nuestra app favorita. Prepárate para echarte unas buenas risas a costa de los demás, pero de forma sana y sin faltar a nadie (que no están las cosas como para pelearnos entre nosotros).










