La semana pasada te contábamos que el gran actor francés (pun intended) Gérard Depardieu publicaba un libro con sus memorias en el que contaba que de joven fue chapero (y robó tumbas, que es algo que nos fascina aún más) para tener algo que llevarse a la boca. Bueno, para ganar algo de dinero. Porque Depardieu, aunque no te lo creas, de joven tenía un polvo. O un polvillo. ¡Será que no conoces a chaperas feas, maricón!
Tú ahora mismo, repasando tu lista de amigos de Facebook
Recordarás que Depardieu, que desde hace unos años está más p’allá que p’acá, se hizo ciudadano ruso y belga cuando Hollande (el presidente de Francia, para las que no ven las noticias) decidió cobrarles más impuestos a los ricos. Y en Rusia se volvieron muy locos con ello porque les parecía muy chachi que un francés renegara de su país para irse a pasar frío a Saransk, que es la ciudad en la que de vez en cuando reside Depardieu.
Pues aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, Vitaly Milonov (uno de los políticos que promovió la ley anti-gay rusa que tantas alegrías nos ha dado) se ha puesto a declarar gilipolleces:
«No fue fácil para él vivir en Francia. Allí la sociedad está corrupta y no tiene ningún principio moral«
Una francesa, muy afectada por su falta de principios morales y su sobredosis de Chanel
Aunque tiene gracia que un político ruso hable de «corrupción» (¡que nos hemos visto todas las pelis de Misión Imposible!) no vamos a ser nosotros los que le neguemos a Vitaly que los franceses son especialitos, y menos lo voy a hacer yo que una vez una francesa me pegó una colleja por poner Let’s Have a Kiki en mitad de una fiesta.
RECREACIÓN: La francesa pegando a Hidroboy
Pero Vitaly continúa diciendo que «El libro de Gérard es una especie de arrepentimiento, una confesión de sus antiguos pecados. Ahora que ha respirado el purificador aire de Mordovia, ha dejado atrás toda esa suciedad«.
Depardieu, yendo a comprar el pan en Rusia
Aquí ya sí que no Vitaly, que vale que la francesa me pegó, pero era una francesa muy limpia. Y todos los franceses que conozco (que son 5, contando a Jean Valjean) olían bien. ¡Y París está muy limpia, que lo han dicho en la tele!
«Se arrepiente sinceramente de todo aquello a lo que se vio forzado en su juventud. Quiere vivir de una nueva manera, sin toda esa suciedad«.
Evidentemente Milonov dice «suciedad» refiriéndose a «homosexualidad«, que nos hacemos los tontos pero no lo somos. Pero claro, es que escuchas estas gilipolleces y no te las puedes tomar en serio. Lo que no quita, evidentemente, que nos preocupe que el bueno de Vitaly suelte estas memeces y haya gente en su país que se las crea y luego pase lo que pasa.
Desde aquí enviamos una alerta sanitaria a los ciudadanos rusos avisándoles de que los sistemas de aire acondicionado que hay en nuestra oficina tienen un filtro especial de «suciedad» y el único aire que respiramos es éste:










