Pablo Alborán se atreve con todo. Menos con los besos LGTB. Después de cantar en catalán durante la Nochebuena en el programa homenaje a Serrat, alguien ha debido pensar que el bueno de Pablo ya ha roto muchas barreras y mejor tirar de carpeteras heterosexualas para ver si así vende algo más.
Y es que el nuevo vídeo de Alborán, Pasos de Cero, es el típico vídeo buenrollero que te tiene 3 minutos pensando «qué bonito es todo» y cuando acaba te deja con esta sensación:
Igual que cuando ves a los del anuncio en las playas puesto hasta arriba de algo más que cerveza, o cuando ves a Loquillo y compañía hablando de anécdotas de la juventud que en realidad son odas al centralismo madrileño… Hay algo en el vídeo de Pablo que no encaja. Que te hace sentir extraña. Y no es que te hagas lesbiana, es que aquí falta algo.
Y es que, querida amiga mariconcil, ¿por qué hay tanto beso heterosexual y las dos parejas homo que salen (las chicas en la bañera y los chicos -creemos que son dos chicos- sólo se miran y entrecruzan sus deditos como si fuera el videoclip de Mujer Contra Mujer de Mecano?
¿QUIÉN DETIENE PALOMAS AL VUELO PARA QUE NO LEVANTE CABEZA? ¿EH? ¿QUIÉN?
Los chicos no se besan y las chicas se bañan juntas VESTIDAS
En las redes sociales habéis estado avispaos y os habéis dado cuenta de que al vídeo le faltan cosas. Nosotros ni nos habíamos enterado porque no somos muy de Alborán en la redacción. Pero algunos bloggers musicales (son bloggers y si les aprietas suena musiquita) como David Moreno se han hecho eco de la noticia. Cuenta DAVEM en 20 minutos que, aunque desde la discográfica casa de discos aseguran que el vídeo se ha publicado tal cual se concibió, algunos asistentes al rodaje aseguran que el beso gay y el beso lésbico se rodaron con la intención de que aparecieran en el vídeo. Incluso parece ser que se rodó un trío entre dos chicas y un chico.
Pero no han llegado al montaje final. ¿Será que cuando Pablo canta «un beso, de esos» se refiere sólo a los besos entre un hombre y una mujer? Mira que si ahora que ya está medio superado el drama de la palabra «matrimonio» tenemos que empezar a diferenciar entre besos heteros y besos homos nos puede dar un síncope.
La cuestión es que, independientemente de que los besos mariconciles y bolleriles se llegaran a rodar o no, no habría estado de más que el videoclip (que da un rollito así como de modernez impostada, que es lo que le da calidad a la película) incluyera algún guiño al colectivo LGTB. Que estamos en España en el año 2015.
Hasta Paco Martínez Soria era más moderno que Pablo Alborán
Desde la redacción no sólo echamos de menos ver a dos maromos comiéndose la boca y notando «tu aliento en mi cuello» (¿alguien intenta decirnos algo?); también habríamos agradecido una bonita coreografía grupal que fuera más allá de hacerse la flamenquita moviendo el cucu. ¡Será por bailarines y coreógrafos en España! Podría haber salido Poti, o la bailarina del pelo azul de OT. Giuseppe Di Bella no, que el pobre está sobreexpuesto por culpa de Ruth Lorenzo.
En fin, dale al play al vídeo y recuerda amiga: según Warner y Pablo Alborán los gays y las lesbianas no nos besamos.
¿Qué opina Markus/Daniel de QQCCMH de todo esto?












