Mira que nos cae bien el muchacho, pero la noticia de que Neil Patrick Harris podría volver a ser el presentador de los próximos Oscar nos ha dejado un tanto fuera de juego (como cada vez que echamos cuentas de los años que lleva Paloma San Basilio despidiéndose de los escenarios).
Pensábamos que después del varapalo crítico que recibió tras presentar por vez primera los premios de la Academia de Hollywood, nuestro talentoso rubiales había quedado un tanto escarmentado de la experiencia. Pero no. Preguntado recientemente si aceptaría el reto de ejercer otra vez de maestro de ceremonias del evento cinematográfico del año ha respondido afirmativamente.
Y claro, pensar que el único momento destacable de la pasada edición de los Oscar en lo que a Patrick Harris se refiere fue su tan comentado homenaje a Birdman (es el riesgo que se corre con el exhibicionismo «gayumbero». Sólo tu paquete recibe atención. Y lo sabes) …nos hace temer otra decepción en lo que respecta a su posible labor.
Tu cara la primera vez que entraste en un local con dress code
El anuncio de que Neil Patrick Harris conduciría esta última ceremonia de las doradas estatuillas nos entusiasmó a todos cuantos habíamos disfrutado de sus espectaculares presentaciones en los premios Tony (en cuatro ocasiones) y en los Emmy (dos). En cada uno de esos formatos televisivos la estrella de Cómo conocí a vuestra madre dio sobradas muestras de maestría escénica y timing cómico, convirtiéndose en el referente perfecto para esta clase de programas. (Igual que en España lo es Leti Sabater como modelo ideal de «revirgen»)
Una imagen vale más que mil palabras, así que… admirad este numerazo inagural de los Tony 2013…
https://youtu.be/danBaPWT09A
En la entrega de los Óscar a Neil le faltó chispa y ese carisma jovial que le es innato. Se le vio encorsetado por un guión poco inspirado y limitado en sus más que demostradas dotes de comediante. Dadas las grandes expectativas que generó su contratación para el show nuestro desencanto siguió igual proporción y todavía estamos algo tocados. (También lo estamos desde que se publicitó a qué sabe el semen de Amador Mohedano y sobrevivimos)
Patrick Harris aún reconociendo que lo visto en las tres horas y media de espectáculo televisivo no se correspondió en absoluto con las intenciones creativas de todo el equipo que participó en el mismo, ha declarado que él se divirtió mucho con la experiencia y que por ello no le da miedo intentarlo de nuevo.
Sólo deseamos que si se embarca por segunda vez en esa complicada aventura, además de exigir un guión a la altura de su talento, Neil destile igual energía que la desplegada en su reciente y muy alabada interpretación en el musical Hedwig and the angry inch por la que ha ganado un Tony…
…que libere además su lado payaso…
Y podamos sumar a todo ello la ternura que destila en las apariciones públicas con su marido, el también actor David Burtka…
…la misma que también derrocha cuando habla de los dos hijos que ambos han adoptado.
Si existe una posibilidad por pequeña que sea de que estos elementos se conjuguen del modo en que sólo Neil Patrick Harris sabe hacerlo, entonces y sólo entonces nos permitiremos ilusionarnos con su regreso a la gran noche televisada de Hollywood como anfitrión soñado.














