2. «Creo que tú puedes salir a celebrar el mal llamado Orgullo Gay, eso está muy bien»

Eso es como decir que lo llamen como quieran, pero no matrimonio. Oh wait.
Pero amiga, ¿cómo vamos a llamar al Orgullo Gay si no? ¿Qué tiene de malo llamarlo Orgullo? Vale que seas una persona rodeada de gente que te quiere ver colgada de un pino solo porque te gusten los pitos, pero eso no quita que los demás no sintamos un profundo orgullo de salir cada año a defender nuestros derechos, de gritar contra la LGTBfobia y de visibilizarnos con pompa y dignidad ante un sistema que nos agrede día tras día.
Aunque no sé de qué me extraño de que Carlos desprecie el buen nombre del Orgullo, ¡si más adelante reniega también del colectivo!








