Si no has visto Las Chicas de Oro, tienes una asignatura pendiente en esta «universidad de la vida» que es ser maricón, porque no se es un maricón como Dios manda hasta que conoces a Dorothy, Rose, Blanche y Sofia. La mítica serie de la NBC americana fue todo un fenómeno mundial a finales de los 80 y es que las historias de estas cuatro amigas jubiladas consiguieron atraer a todo tipo de público y volverse universales.
No coño, ésa no. Ésta:
Ahora, 24 años después de que terminara, el escritor Jim Colucci ha entrevistado a 250 personas que trabajaron en los equipos artísticos o técnicos de la serie para escribir el libro «Golden Girls Forever: An Unauthorized Look Behind The Lanai«. Y de todas las cosas que publican (te lo compras, lo lees y nos cuentas) han trascendido 6 pequeños (o no tan pequeños) secretos sobre los entresijos de la serie.
1.- La idea de la serie surgió de un gag promocional
En 1984 la NBC presentó a los anunciantes y a los periodistas un sketch paródico sin más intención que sacarles una risa y ya. En el sketch aparecían las actrices Doris Roberts y Selma Diamond, discutiendo confundidas creyendo que existía una serie en la NBC que se llamaba «Miami Nice» (Miami Agradable). Una de las actrices decía: «Oh, debe ser una serie sobre los jubilados de Miami. Eso suena agradable.» Cuando saltaron las carcajadas, al presidente de la cadena se le encendió la bombilla.
2.- Betty White (Rose) y Rue McClanahan (Blanche) intercambiaron los papeles en el último momento
Cuando el equipo de casting contrató a las actrices, a Betty White se le ofreció el papel de Blanche (el putón familiar) y a Rue McClanahan el de Rose (la tonta adorable); porque ambas habían hecho papeles parecidos en The Mary Tayler Moore Show y en Mama’s Family. Pero en el último momento al director del capítulo piloto, Jay Sandrich, se le ocurrió probar a McClanahan como Blanche, y les encantó.
A Betty White parece que no le hizo demasiada gracia, pero al final acabó cogiéndole cariño a Rose y sus recuerdos de Saint Olaf.
3.- Los productores querían otra canción para la cabecera
¿Te acuerdas de Lenny, el de los Simpson, cantando lo de «gracias por ser mi amigoooo» cuando le tocó la lotería? Evidentemente la canción era el Thank You For Being a Friend de Andrew Gold que para la cabecera de Las Chicas de Oro cantó Cynthia Fee. Los productores querían en realidad la canción Friends de Bette Midler, pero los derechos costaban una pasta. Así que fueron a por la canción de Gold (cuyo vídeo, por cierto, fue de los primeros en emitir la MTV) y contrataron a Cynthia Fee (una cantante de demos) para la sintonía.
Cynthia grabó la canción en un par de tomas que no le llevaron más de media hora. Y tras el éxito de la serie, los derechos no la volvieron multimillonaria pero vivió tranquilamente el resto de su vida. Por media hora cantando.
4.- Los productores no querían a Bea Arthur como Dorothy
Dorothy era la «normal» del grupo. Su madre estaba como una cabra, Blanche era un espíritu libre y Rose era… tonta. El personaje de Dorothy siempre funcionaba como el Pepito Grillo que ponía algo de cordura en las tramas. Y aunque ahora es imposible pensar en ella sin las facciones de Bea Arthur, los productores se negaban a contratarla porque su personaje protagonista en la teleserie Maude se había sometido a un aborto. (Eran los años 70, fue todo un escándalo.)
Así que pensaron en otra actriz: Elaine Stritch. Por suerte para Arthur, la guionista de la serie Susan Harris se negó a ese cambio en las actrices porque ella había escrito el personaje pensando en Bea Arthur y se negaba a hacer la serie sin Bea Arthur.

5.- Bea Arthur era muy especialita en el set de rodaje
En el libro sobre la serie, Colucci asegura que Bea Arthur era bastante… tocacojones durante el rodaje. Para empezar, no toleraba que nadie estuviera mascando chicle en el plató. Ni siquiera un técnico al que probablemente ni viera. Según Colucci, «si te pillaba mascando chicle, hacía todo lo posible para que te despidieran.«
Además a Arthur tampoco le hacían ni puñetera gracia los pájaros.
Pero su manía más excéntrica tal vez fuera que siempre iba descalza. Según Colucci, Bea Arthur se negaba a llevar zapatos durante el rodaje y consiguió que sus pocas ganas de ponerse unas zapatillas constara en su contrato… siempre y cuando se comprometiera a no demandar a nadie si se hacía daño.
6.- Bea Arthur estaba hasta el coño de la serie
Literalmente. Cuando empezó al séptima temporada, Arthur dejó claro que no iba a seguir interpretando a Dorothy. En el libro Colucci explica que la actriz notaba que la serie estaba perdiendo calidad y quería largarse antes de que la cosa degenerara.
Otro motivo por el que Arthur quería terminar con Dorothy era que llegó un momento en que se sentía ofendida personalmente por los guiones de la serie; algo que los propios guionistas de la serie llamaban «Apalear a Dorothy«: «Cuando los guionistas llamabán a Rose ‘tonta’, a Blanche ‘putón’ o a Sophia ‘vieja’, a las actrices les daba igual porque ellas no eran como sus personajes. Por desgracia lo único con lo que atacaban a Dorothy era que era grande y fea. Y eso acabó cabreando a Arthur.«















