A Lady Gaga se la puede criticar por muchas cosas. Y yo seré el primero que lo haga. Aún resuena en el espacio-tiempo la carcajada que solté cuando leí aquello de que el primer single de Born This Way iba a ser un himno generacional. Y hay vídeos de esa etapa que no he visto (ni veré) porque me niego a tragarme 25 minutos de pajas mentales para 3 minutos de canción.

Y es que a la Gaga se le subió la fama a la cabeza muy pronto y toda la etapa de Born This Way fue muy sufrimiento por ver cómo una tía con un talento innegable para componer y para interpretar se centraba únicamente en llamar la atención y en dar titulares cada vez más estrambóticos en lugar de deslumbrar con lo que, en realidad, siempre nos había encandilado. Y eso no era su actitud ante la vida, ni sus trajes de bistec: era su música.
Ayer la Gaga se plantó en el plató del X Factor inglés para presentar dos nuevos temas de ARTPOP: Venus y Do What U Want. Tanto uno como otro ya los habíamos escuchado gracias a esta campaña de esquizofrenia promocional que le lleva a ir publicando/interpretando todas las canciones del disco antes de sacarlo a la venta. Y es que parece que la Germanotta está dispuesta a que si ARTPOP da que hablar sea precisamente por lo único que debería importar: la música que contiene. No va a dejar sus estilismos imposibles, ni las drogas exageraciones y las provocaciones. Pero el hecho de que a dos semanas del lanzamiento del álbum ya hayamos escuchado completas nueve de las 15 canciones que lo componen deja claro que Lady Gaga está contenta con el trabajo que ha realizado y se siente segura con el material que tiene entre manos.
Eso o que está desesperada porque ARTPOP no sea un flop.
Sea como sea, no hay muchas que se atrevan a hacer algo así.
httpvh://youtu.be/2dYbTfHafpk
Hay mucho que comentar de este vídeo, desde ese principio en el que se pone a cantar una saeta hasta el abrazo con Sharon Osbourne. Pero hay dos cosas en particular que me sulivellan. La primera es que, a pesar de todo, sigue siendo la exageración en persona. Ella no es muy de sutilezas y si has ido a alguno de sus conciertos lo sabes; si quiere que te quede clara una idea te la va a repetir (en speech, en pantallas o en las letras) hasta que se le canse la boca de repetirlo. De ahí que en esta actuación no haya extravagancias, explosiones, cientos de bailarines o cambios de vestuarios con más presupuesto que una serie de Ana Obregón; porque quiere que te fijes única y exclusivamente en la música. Y mira, eso se lo vamos a conceder: tanto Venus como Do What U Want son dos auténticos temazos pop. Pero eso no está reñido con un show un poco más vistoso, que le ha faltado sentarse y darle al play de un disco mientras dice: «No, no, yo quiero que escuchéis las canciones y ya«. Iba a decir que o eso o marcarse un Remedios Amaya en Eurovisión, pero es que es justo lo que ha hecho.

La segunda cosa que me da que pensar en esta nueva etapa de Lady Gaga es, precisamente, lo exagerado de su discurso sobre la fama; lo que le ha costado, lo que le ha hecho sufrir y lo duro que ha sido para ella. Probablemente Gaga empiece a ser consciente de que ya no es la de Bad Romance, que cada vez le cuesta más llenar un escenario y vender un single. Y tal vez sepa que no es un problema de calidad musical sino de que ha pasado de ser una estrella a estar estrellada, de deslumbrar y divertir a dar pereza y caer mal. Por pesada.
Lo malo es que, siendo como es ella, no puede evitar dar vueltas una y otra vez sobre lo mismo. Que si pobrecita, que si cómo he sufrido, que si ¡ay, la fama! y que si os quiero y vivo para entreteneros y que me aplaudáis.

Querida Lady Gaga: cruza la pasarela. Por ahora parece que ARTPOP va a ser mucho mejor disco que otros que, seguramente, venderán muchísimo más que tú. Musicalmente sigues siendo de lo más interesante del pop mainstream actual. Lo malo es que estás tan loca que esa personalidad que tienes, ese personaje que te has creado, te eclipsó hace tiempo y te va a costar quitártelo de encima.
Vamos cari, que bien por lo de tener tu etapa de bailar semi desnuda y repetir a los cuatro vientos lo de «por fin he hecho el disco que quería, ahora me vais a conocer de verdad». Pero baja el nivel de drama, que estás muy intensa últimamente y te va a salir el tiro por la culata.









