• En un artículo que celebra los 20 años del inicio de Sexo en Nueva York el equipo de la serie recuerda varias escenas eliminadas e historias que no llegaron a rodarse. Entre ellas una que parece una leyenda urbana.


Sí amiga, es justo lo que estás pensando. Y por eso esta noticia está en la sección WTF! y no en la de Cine y Televisión.

Este mes, además de ser el mes del Orgullo, se cumplen 20 años del comienzo de la serie Sexo en Nueva York y para conmemorarlo en Vanity Fair han publicado un artículo especial en el que hablan con sus creadores y guionistas sobre los secretos que nunca se han contado. Cuáles son sus historias favoritas, cómo idearon algunas cosas, qué famosos eran fans de la serie (Sorpresa: TOM CRUISE) y qué cosas no pudieron hacer.

O más bien hicieron… pero no pudieron emitir.

El artículo es una maravilla que hará felices a los fans de la serie, pero hay una confesión que nos ha dejado loquísimos y necesitamos compartirla con vosotros. Todos sabemos que Sexo en Nueva York fue una serie que rompió muchas barreras y, sobre todo, mostró aspectos de la sexualidad femenina que hasta entonces se habían mantenido bien escondidos. Dios no quiera, pensaba el mundo, que las mujeres descubran que pueden disfrutar del sexo.

A eso ayudó mucho que la serie se emitiera en HBO, cadena por cable famosa por no cortarse un pelo a la hora de mostrar ciertas escenas. Pero los creadores y guionistas de la serie recuerdan que hubo una escena en concreto que llegó a rodarse pero que HBO eliminó del montaje de uno de los episodios. En concreto el capítulo “The Monogamists” de la primera temporada.

 

En ese capítulo Charlotte empieza a salir con un hombre, interpretado por Jack Koenig, que no para de pedirle que le haga mamadas. Sí, es tu sueño, lo sé; pero no era el sueño de Charlotte. ¿Y qué pasó con la escena? Pues Darren Star, el creador de la serie, lo explica:

Era el final de esa historia. Básicamente él siempre le empujaba la cabeza hacia abajo para que le hiciera sexo oral. Y tenía un golden retriever que siempre estaba por ahí. En la última escena ella le canta las cuarenta porque le ofende su insistencia en que solo le haga mamadas. Charlotte le acusa de estar con ella solo por eso y se larga cabreada. Entonces volvía y veía al golden retriever chupándosela.

Efectivamente, lo mismo en lo que estás pensando:

La guionista del episodio, Amy B. Harris, explica que aún no sabe cómo se les pudo ocurrir rodar semejante escena: “Es un poco horripilante que rodáramos eso. Le grabamos poniéndose mantequilla de cacahuete en el pene, y Charlotte volvía a entrar en plan “Ay, no estoy siendo razonable”, y veía eso… No me puedo creer que pensáramos siquiera en hacerlo.

Gracias, HBO, por eliminar esa escena. Y gracias, mundo, por inventar la leyenda urbana sobre Ricky Martin, el perro y la Sorpresa, Sorpresa. Algo que jamás ocurrió, pero que todo el mundo está seguro de haber visto.

Pero ésta no fue la única escena que acabó siendo censurada, evidentemente. Como explica Robert Patrick King, productor de la serie, hubo otra escena censurada… aunque solo a medias. ¿Te acuerdas del capítulo en el que Magda, la asistenta de Miranda, descubría el cajón en el que la abogada guarda su vibrador y se lo cambia por una figura de la Virgen?

Miranda le echaba la bronca a la asistenta y en la siguiente escena llegaba a casa y se encontraba un montón de condones expuestos sobre su mesilla de noche: “Ese plano estaba recortado, porque en realidad Magda había puesto una Virgen mirando a los condones.

Lo de tener una figura de la Virgen venerando un montón de preservativos le pareció demasiado a todo el mundo: “La gente se puso en plan ‘¡Os habéis pasado!’. Así que cortamos a la Virgen“.

Si eres fan de la serie vale la pena que te leas el artículo al completo y descubras otras historias que no llegaron a rodarse (como la de “Casper, The Friendly Cum” -un señor que fingía sus orgasmos-) o qué actores o actrices se negaron a participar en la serie.

Fuente | Vanity Fair

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