Sonia Madoc se está convirtiendo, por méritos propios, en uno de los pilares socioculturales de esta web.
Y es que tras su anterior videoclip, el de la versión número 2013 de Yo Quiero Bailar, en el que Sonia hacía un Gloria Serra y montaba un Equipo de Investigación para relatarnos el auténtico drama que viven las mariliendres día a día; ahora en el videoclip de su nuevo single encontramos un grito desgarrador que se alza entre la injusticia para reivindicar algo que muchos de nuestros amigos de la acera de enfrente llevan años reclamando:
El Grindr para heteros.
Bailemos en el Sol es el nuevo tema veraniego de Sonia y a nosotros nos tiene enamorados. Porque sí, no va a revolucionar los cimientos del pop, pero es justo lo que le pedimos a una canción del verano: es divertida, fresca, tiene un estribillo lleno de «Uooooh»s y muy buen rollo por todas partes.
Y si la canción nos gustaba ya, pues con este videoclip mitad fiesta mitad reivindicación del colectivo hetero nos ha terminado de enamorar. Ya sabéis que los vídeos de Sonia Madoc ocultan muchos secretos y por eso vamos a analizarlo fotograma a fotograma para que entendáis bien la historia y nos ayudéis a desvelar sus misterios.
LOS HETEROS QUIEREN GRINDR
La historia comienza como comienzan todas las historias de amor: con sudor. Y es que Sonia y un chulo coinciden por el puerto de Barcelona haciendo ejercicio. Como curiosidad (a lo Pop-Up de la MTV), en ese mismo sitio no hace mucho tuvimos una reunión de la ejecutiva de Estoybailando.com sobre el futuro de la web y sobre pollas relaciones interpersonales.

Entre tanto calentamiento, carrerita y estiramiento era de esperar que el chulo que se iba de cruising y le cogiste de la mano estaba por ahí fibrando ese cuerpo serrano comenzara a cruzar miraditas con nuestra adorada Sonia, que ejercicio… lo que se dice ejercicio tampoco es que haga mucho. Pero ni falta que le hace.

El chulo no puede reprimir sus ganas de abalanzarse sobre Sonia, que en ningún momento suelta el móvil porque está esperando a que twitteemos este análisis del videoclip y no puede entretenerse. Pero ella es consciente de que ha sulivellado al hombre al que todos queremos sulivellar y por eso hace un poco de postureo:

Ella es muy consciente de que el chulo no deja de mirarla, y él es consciente de que ella es consciente de ello. Así que ha llegado el momento de ponerse manos a la obra. Pero a los dos les da vergüenza. A ella porque, viniendo del drama del Yo Quiero Bailar, se teme que todos los hombres sean gays. Él, que no es gay pero sí un poco curiosón, porque no se atreve a entrarle a una chica como Sonia.
Mientras tanto, en la mente de ambos, las fantasías comienzan a volar:

Pero no olvidemos que esto es un videoclip. Hemos planteado ya el principio de la historia pero también queremos ver movimiento y bailes y ritmos caribeños y por eso Sonia saca todo lo que lleva dentro. ¿Y qué lleva dentro? ¡Pues un montón de Sonias!

Continúa la aventura en el sol y en la siguiente escena vemos a Sonia paseando y deteniéndose en un restaurante para comer algo. Fijaos en que no suelta el móvil ni a patadas. ¿Por qué? Porque se ha instalado el Grindr Para Heteros y está comprobando si aquel chico tan mono que vio el otro día haciendo ejercicio está cerca.

Y claro, parece que el Grindr Para Heteros funciona porque ¿quién aparece cuando Sonia ya se ha sentado y ha pedido un hielo el plato del día? Pues él:

A estas alturas del videoclip vuelve a tocar que veamos a Sonia cantando y bailando y convertida en burbuja Freixenet. Durante el estribillo hay un «En el aire» que se repite, y por eso también se repite la fantasía de antes:

Finalmente Sonia vuelve a pasear por el puerto de Barcelona para buscar al hombre con el que ya ha hablado por el Grindr Para Heteros, por aquello de coincidir casualmente y hacer como que le reconoces. Que es lo que hacemos todos. «¡Me suenas del Grindr!». Pero atentos porque en ese momento hay un fallo en Matrix y el autobús que pasa por detrás de Sonia lo hace como tres o cuatro veces.
Ella localiza al chulo y se sienta. ¿Y qué hace? Pues lo mismo que tú cuando quedas con las amigas: sacar el móvil y mirar el Grindr.

Sonia no se lo puede creer y por eso tiene que comprobar lo que pone en la pantalla, que ya sabemos que el GPS del Grindr es menos fiable que… que… Bueno, no se me ocurre nada menos fiable que el propio Grindr en si mismo.

El chulo deportista (¿este chico hace algo que no sea deporte?) es consciente de que se la está jugando y le están comparando con su foto de perfil y por eso hace lo que mejor sabe hacer: estar.

¿Qué ocurrirá al final de esta historia de amor? ¿Se unirán sus almas en un solo ser? ¿Quedarán en la puerta de una discoteca con la excusa de que «voy con mis amigos» y así si no se gustan tienen excusa para escapar? ¿Un aquí te pillo aquí te mato rápido en tu casa o en la mía?
Si quieres descubrirlo (y de paso saber si el plano de las nubes se repite una tercera vez) vas a tener que darle al play y ver el vídeo mientras bailas este genialísimo Bailemos en el Sol.
httpvh://youtu.be/86NlYnEX4F0
Y ahora que ya lo has visto, a ver si nos ayudas a resolver esta duda:
¿Qué coño es lo que se refleja en las bolitas de oro que rodean a Sonia?

Bailemos en el Sol ya se puede comprar en iTunes. Y no sé qué haces que no estás ya dándole al botón, que por 3 euros te llevas unos remixes muy totales que en la redacción ya nos lo están dando todo.









