Barcelona no es una ciudad pequeña. Vale que no es Nueva York, pero es grande. Y recorrérsela de punta a punta (incluso en dirección contraria) tiene su mérito. Casi tanto como coger las riendas de tu carrera discográfica y producirte y publicarte todo lo que hagas tú mismo.
Pues esas dos cosas son las que ha hecho Jose Galisteo, que acaba de estrenar el vídeo para su último single, I Believe In You, y que sólo viéndolo en la redacción ya nos hemos cansado. ¡Qué panzá a correr! Que el tío va de San Adrián del Besós a Montjuic ¡en 3 minutos!
www.youtu.be/ffJIjmryFO8
Como puedes ver el vídeo es muy sencillo, pero está francamente bien realizado. Y aunque así de primeras parezca que hay poca tela que cortar, tras una árdua lluvia de ideas en la redacción nos hemos dado cuenta de que aquí se esconde algo. Por ejemplo:
¿Qué hace una chica divagando por un bosque sola y ¡descalza!? No vamos a pensar mal. NO VAMOS A PENSAR MAL.
Gente: perdiéndose en bosques desde hace generaciones
Probablemente sea un homenaje a Remedios Amaya.
Lo que está claro es que la chica (que, por cierto, es la hermana de Galisteo en la vida real) sufre como Geno y se ve venir el drama desde el primer acorde. Y ella pasea por la naturaleza mientras Galisteo está cruzando el puente del Tram por Sant Adrià del Besós; cuando de repente hay como un momento de conexión cósmica entre los dos y ella pone de cara «te lo dije» y él se da la vuelta. Se supone que es que se ha arrepentido de algo y va a buscarla; pero una parte de la redacción asegura que por la cara de desesperación, la carrera que se pega y su localización exacta, probablemente Jose se acabe de dar cuenta de que ha perdido el móvil en L’Atlàntida y corre desesperado a encontrarlo antes de que se lo quede una choni. Que es algo que nos ha pasado a todos.
Al final, como preveíamos, el drama se cierne sobre todos (incuídos nosotros) y la chica decide tirarse desde un mirador de Montjuic. Que algo debe tener ese mirador porque yo una vez tuve una cita justo ahí y también me habría gustado saltar al vacío; pero eso es otro tema. Galisteo obra la magia y a pesar de estar en la otra punta de la ciudad y salir corriendo ¡en dirección contraria! llega justo a tiempo para evitar que la chica haga una tontería. Porque si Galisteo te dice ven (o no te lo dice pero aparece sudado en mitad de un bosque) tú te quedas quieta y haces lo que te diga.
Pero la gran incógnita del vídeo es saber qué es lo que le hizo Galisteo a la pobre chica para que ella quisiera aprender a volar.
Tendremos que hacerle otra entrevista para que nos lo explique.











