Jared Leto es últimamente el chico de moda y a todas se os cae la baba con él, sobre todo desde que ganó el Oscar por su papel en Dallas Texas Buyers y soltó un discurso que dejó a las mariactivistas con los boxers más mojados que un Aussiebum en la Mar Bella.
Desde hace tiempo se viene hablando de que Leto no sólo está bien dotado para la interpretación, y es que en una entrevista concedida a un blog de cotilleos Alexis Arquette (la hermana del ex marido de Courtney Cox) aseguró haber catado el miembro de Jared Leto cuando aún no se había realizado la cirugía de reasignación de sexo y según sus palabras:
«No sólo es enorme, es que parece el casco de un guardia pretoriano«
Pues ayer Jared Leto decidió demostrar al mundo que lo que dice Alexis va a misa y en mitad de un concierto de 30 Seconds to Mars (su banda, porque el chico también canta) se llevó la mano a la entrepierna y se agarró el cimbrel como nosotras nos agarramos a los vasos de cubata: con fuerza.
Mandíbulas desencajadas en 3… 2… 1…
O la emoción de cantar en directo le pone palote o podemos asegurar sin ningún tipo de duda que lo que tiene Jared Leto entre las piernas DA MIEDO. Pero no miedo en plan «Uuuhhh… No puede caber aquí«, da miedo en plan ir paseando por la Gran Vía y encontrarte con Godzilla.
RECREACIÓN: Lo que pasa cuando Jared Leto se baja los calzoncillos
Querido Jared:
Nos parece fatal que des conciertos con una barra de mortadela entre las piernas hagas estas cosas sin avisar. Si quieres alardear de algo ¡hazlo bien! Un Cam4, un Sean Cody, unas fotos en iCloud… ¡Comparte tu don!
Lo que no sabemos es cómo lo hace el chico para aguantar el equilibrio.

















