Perdonad el retraso que tenemos en comentar esta noticia, pero es que aún lo estamos digiriendo.
Esto es un hueso duro de roer y claro cari, tanta pluma, tanto brilli brilli, bailarín semiflamenco, tanta polilla y La Pelopony Anita Dinamita Obregón de por medio… ¡¡¡CUESTA!!!
Nadie se lo esperaba.
O sí.
Yo hablo por mí y por el resto de vosotros que sé que no véis TVE los sábados ni ningún otro día desde que han quitado Entre Todos por la noche. Noche de Fiesta ha vuelto, pero con otro nombre. Así tal cual te lo cuento. Y ha vuelto a lo grande, claro está. Mucho había tardado Mariano el Recortes Rajoy en colocar El Opio del pueblo en Prime Time los sábados por la noche: Actuaciones en playback, presentadoras siliconadas y bailarines por doquier.
Sábado Sensacional es todo esto. Y más.
Arte. Salero. Tortilla. Bollo. Ole tó mi coño.
No sólo contentos con rememorarnos los tiempos de las galas de verano, Doña Rogelia y los sketches de humor sin tener ni puta gracia, ahora esta versión de Noche de Fiesta, Sábado Sensacional (que así se llama), nos trae dúos sensacionales como el que no pudimos ver el sábado pasado ya que estábamos borrachos como cubas intentando ligarnos a cualquiera que pareciera tener un ápice de belleza: Isabel Pantoja (Primera) y su hijo Shrek Kiko Rivera DJ. Y sí, amiga, no dieron una entrevista juntos… ni por separado. No. Hicieron el playback juntos de una canción maravillosa llamada Debo hacerlo.
Outfit inspiración Jay-Z que pensó Paquirrín para Sábado Sensacional. Lo descartó por la caló, killo.
Ella con un vestido azul pavo real en honor a Carmina Ordoñez lleno de plumas, con una raja muy pero que muy peligrosa. Meneo p’arriba, meneo p’abajo… al final se le terminó viendo torcoño la bragafaja color carne que llevaba puesta. La canción se puede resumir en «Hola soy Isabel Pantoja y desde que lo dejé con Julián Muñoz M.D.M. y E.S. no he echado un buen polvo y necesito hacerlo aquí y ahora… pero con amor, cari«. Ella desatada cual caballo en celo. Meneándose como un pavo real pidiendo guerra. Como una gata en celo sobre el escenario.
Y de repente aparece ÉL: el hijo, con unas cejas un tanto dudosas, y empieza a rapearle. Que si mamita linda, que si mi Pantoja bonita. Isabel I empieza a perrearle. A ronearle. Y aquello se convierte en un espectáculo tan grotesco y esperpéntico que incluso roza lo incestuoso. Vamos, ni Valle Inclán ahora vas y lo buscas en la enciclopedia hubiera podido escribir semejante atrocidad y aquel disco que sacó la Panto con los Pumpin’ Dolls por el 2005 queda en una obra de arte.
ARTE. SALERO. El mismo que la madre.
En fin amigas, no se si os atreveréis a escuchar la canción. Pero si lo hacéis tened por seguro que, cuando entréis en una sauna el sábado por la noche, vais a ir por los pasillos con la toalla liada en la cintura cantándola. Y si no, tiempo al tiempo.
Por cierto… ¿cuánto le habrá pagado al pack madre/hijo nuestra querida televisión pública?
Mejor no pensar, mejor no pensar.
Reacciones de Britney y Patricio. Ella casi se vuelve a rapar.










