En capítulos anteriores te estuvimos contando todas las maldades y estragos que podía provocar en tu cuerpo serrano una dieta demasiado baja en calorías. Pero como te conocemos más que tu madre y sabemos que te decimos «no hagas dieta estricta» y tú te comes todo lo que se menea (y lo que no, también) hemos decidido recordarte que ciertos alimentos que pueblan tu nevera son el MAL ABSOLUTO y que otros, que por supuesto NO están en tu nevera, SON EL BIEN TOTAL.
Ya ves cariña, así de generosas zemos.
En la actualidad existen estudios que demuestran que la comida que denominamos «basura» no solo te ayuda a destruir tu figura si no que además puede hacer que te sientas depresiva o baja de moral. Es decir, como si no fuera suficiente ponerte como una foca te deja las ganas de mambo por los suelos. ¡Ay amiga! ¡Los dramas nunca vienen solos!

La comida basura se caracteriza por ser alimentos extremadamente procesados con un alto nivel de grasas trans (que son unas grasas malísimas, muy chungas, más que La Veneno). Estas grasas, además de ser malas para nuestro organismo, no nos aportan NADA. Que no es aquello que digas pues mira un poquito siempre viene bien… PUES NO, son totalmente innecesarias.
Así, que lo que queda claro a partir de este punto es que hemos de sustituir todo aquello que no sea saludable de nuestra cocina por otros productos que aporten a nuestro organismo aquello que necesita. Y tranquila, saludable no quiere decir que no te puedas dar un capricho de vez en cuando. Pero de vez en cuando, corazón.

Pero ¿cómo detecto yo en mi ignorancia de marica gorda y mala todo aquello que no me debería zampar? Para simplificar las cosas y no someter a tu cerebro a un esfuerzo para el que no ha sido preparado te contaré un maritruki de amiga: cuando vayas a ligarte todo lo que se menea en el súper, incluso a la fea que repone la compra no adquieras ningún alimento que tu abuela no reconocería.
Es cierto que la ciencia y la técnica nos ponen en la encrucijada de hacernos unos espaguetis o comprarlos hechos. Pero amiga, no es lo mismo comprar un sobre de espaguetis boloñesa que elegir tu mismo qué pasta es la que más te conviene, la carne que mejor te va y el nivel de sal que llevará el plato. Sé que a lo mejor tu vida es un caos monumental (qué me vas a contar a mi que no sepa ya) y que posiblemente no tengas tiempo para ser tan disciplinada, pero si quieres ver resultados la dieta es igual o más importante que el propio entreno. Ten en cuenta que en el entreno vas a destruir tus músculos mientras sudas rodeada de chulazos, pero que luego van a necesitar regenerarse para crecer y, si no les das aquello que necesitan (aparte de un buen polvo), no vas a avanzar en el camino hacia tu objetivo.

Así que lo ideal no es que hagas una dieta perfecta, pero que sí seas consciente de que deberías comer lo más sano posible.
Por lo tanto, lo que hay que desterrar e introducir a tu cocina tal como acabes de leer este artículo es:
Productos de bollería industrial (donuts, bollicaos, palmeritas, bollos de leche, etc…)
Todos sin excepción. Ni uno debe quedar por si te coge la angustia. Son puras bombas calóricas que además no aportan todo lo necesario para un desayuno equilibrado. Si tienes hambre te comes un bocata, como toda la vida. ¡Maricón!

Todas las bebidas que contengan gas.
No es el que el gas engorde, si no que ese tipo de bebidas tienen como base el azúcar (incluso las light) que van a provocarte entre otras cosas picos de insulina en sangre que provocan que tu cuerpo almacene grasa como si no hubiese un mañana. De los efectos de algunos alimentos sobre el organismo hablaremos en otro momento, pero como dato: ¿sabías que una lata de refresco con gas es el equivalente a 10 sobres de azucarillos?. Por contra recomiendo beber agua de forma libre con un mínimo de 2 litros al día y complementarlos, mientras te haces la moderna en cualquier terracita cool de tu ciudad, con infusiones saciantes y depurativas como el té . El té que se vende hecho tipo Nestea no es el más recomendable, pero si bebemos ha de ser del sin azúcar.

Salsas como el ketchup, la mayonesa, alioli y derivados
Que te pones como las locas cuando te ponen enfrente un plataco de bravas bien untás de all-i-oli, pero has de cambiar el chip y empezar a consumir otro tipo de aderezos, como el zumo de limón, la mostaza antigua, aceite de oliva (en cantidades moderadas) vinagres aromáticos como el de Módena, de vino, al ajo, y hierbas y plantas aromáticas. Si andas un poco perdida como siempre puedes navegar por Internet o adquirir algún libro de cocina para lerdas donde se explique cómo cocinar los alimentos de una forma más saludable.
Snacks de todo tipo como patatas fritas, ganchitos, galletas saladas
Que lo sé, que los domingos son muy drama sin nada que llevarse a la boca, pero no seré yo quien te dé ideas de lo que puedes hacer. Lo único que voy a recomendar son frutos secos tipo nueces, almendras, pipas peladas sin sal, pipas de calabaza, pistachos, pero SOLO para momentos muy concretos de la dieta.
Fritos y congelados procesados
Todo lo que cocinemos tiene que estar hecho al vapor, al horno o a la plancha. Guarda la freidora o mejor, mándala a tomar por culo y envíale una maldición gitana a la persona que te la regaló no sabes muy bien por qué. Prohibido comer fritos como patatas fritas, pollo frito, etc… Por congelados procesados me refiero a toda clase de comida preparada tipo nuggets, pescados empanados, etc… La verdura congelada puede ser una forma de ahorrar tiempo (viene pelada, lavada, troceada y lista para cocer), pero hemos de asegurarnos de que tan solo sea eso, verdura.

Pasta y arroz de harinas procesadas
La pasta y el arroz son importantes en nuestra dieta por que nos proporcionan carbohidratos, responsables de que nos sintamos con fuerza y energía. Lo malo es que la pasta blanca y el arroz blanco han sido sometidos a un proceso de refinado que los hace productos de «peor calidad» para nuestro cuerpo. Por lo tanto, no se trata de eliminarlos si no de sustituirlos por pasta y arroz integrales.
Carnes grasas, de cerdo, embutidos, cecinas, etc…
Que tu a la que ves que tal te montas un brunch dominical estilo rancho Mexicano. La carne que tomes tiene que ser lo más magra posible y con el menor porcentaje de grasa posible. Como recomendables sería el pollo, el pavo, codornices, conejo y ternera, siempre y cuando el bistec sea magro. La carne roja no solo está permitida de vez en cuando si no que además es obligatorio tomarla. Si solo tomamos carnes blancas podemos tener problemas de anemia al descender los niveles ferrosos en sangre. Así que de vez en cuando ¡hay que darle a un buen pollón filete!
Pescados
En cuanto a los pescados estarían prohibidos todos aquellos que vayan en conservas de aceite. Los que van en escabeche no es que sean malos, pero tampoco son los más recomendables, al menos para un primera fase. Como pescados muy saludables recomendaríamos los lomos de atún y salmón fresco. Son una fuente enorme de proteínas y de ácidos grasos como el Omega 3 y el Omega 6, que no solo son grasas buenas para el organismo si no que además ayudan a elevar el metabolismo aumentando la quema de grasas. Es decir, grasas que queman grasas. ¿Súper ideal no?
Las verduras pues son casi todas libres
Excepto con una premisa importante. Por la noche deben estar todas cocinadas, nada de ensaladas frías con lechuga. Al no estar cocinadas dificultan la digestión y retienen líquidos.

Por el momento, si logramos desterrar todos estos productos de nuestros armarios de cocina y adoptar todos los que SÍ son saludables habremos dado un gran paso. Y recuerda, hay que ser estricta y constante, pero tampoco convertir el fantástico mundo de la pérdida de peso en un drama mediterráneo, que tu te apuntas rápido al drama. ¡GUAPA!
DISFRUTA










