Una de las cosas buenas (o malas, según se mire) de Internet es que hoy en día una diva saca videoclip y se abre un debate más profundo que el de la Reforma Laboral (cualquier debate es más profundo que ése porque simplemente no lo hubo, pero bueno). Los fans de una y de otra empiezan a tirarse trastos a la cabeza porque mira cómo en ese plano ha copiado a no sé qué, esos zapatos que lleva ya los llevaba la otra en una actuación de los MTV, ese bailarín salía en el de la de más allá… para que al final, sea como sea, el vídeo acabe en los muros de Facebook de todo el mundo dando su opinión.
Una de las cosas buenas que tengo es que yo a todas las quiero por igual (bueno, a la Aguilera no tanto) y en el fondo me importa una polla que se copien inspiren entre ellas.
Una de las cosas buenas que tiene ser Madonna es que al final, si rebuscas un poco, a la única que estás copiando cuando haces un videoclip es a ti misma. Porque todo lo que Madonna haga, Kylie ella misma ya lo hizo antes. Y si no lo hizo no importa, porque a estas alturas ha tocado tantos palos que el imaginario colectivo le adjudica cualquier cosa.
El vídeo se estrenó anoche en el E! americano y los comentarios de fans de una y de otras no se hicieron esperar. Por un lado los talifans de Madonna, que se quedaron encantados con el mismo y se morían de ganas de retwittear cualquier cosa buena que la gente dijera sobre ella. Por otro lado los fans de Lady Gaga saltaron como locos porque decían que la Ciccone ha copiado el videoclip de Alejandro. Porque claro, ahora resulta que Madonna (ni ella, ni Beyoncé, ni nadie, claro, porque Lady Gaga lo ha inventado todo) nunca ha hecho un videoclip en blanco y negro y que además fue la Germanotta la que inventó (como todo, ya lo he dicho) los hombres con tacones.
Pocos han sido los que se han acordado de éste vídeo de Kazaky del que ya os hablé en el blog en su momento. Y no es casualidad el parecido entre un vídeo y otro. Hace unos días saltaba a la red el rumor de que los Kazaky estarían en el nuevo vídeo de Madonna y al final, aunque cuesta reconocer a alguno, ha sido así.
Dejando a un lado las típicas riñas de talifans que no van a ninguna parte, lo cierto es que Madonna ha conseguido un vídeo a la altura de la canción que promociona. Y es que aunque ni lo uno ni lo otro pasarán a la historia por ser su mayor éxito o su pieza más icónica, cumplen con lo mínimo que se le pide a la Reina del Pop. Porque sí, Little Monsters, aunque os joda Madonna sigue siendo la Reina que por algo lleva ya 12 discos y sigue en lo más alto. A Lady Gaga ya le llegará su momento. O no.
Mucho tío bueno despechugado, algún simbolismo religioso por ahí (pero poco, que bastante la ha liado ya), su poquito de la ambición rubia de toda la vida, su poquito de Vogue… De hecho, «Girl Gone Wild» no deja de ser la versión bakala-pastillera de Vogue. De Vogue, de Human Nature, de Justify My Love… Porque ésa es la gracia del vídeo en si: que es la versión bakala-pastillera de la propia Madonna.
Lo que más me ha gustado, he de reconocer, es ver a la propia abuela rubia metida de lleno en la rutina de baile dale que te pego con las manos arriba y las manos abajo (como los gorilas).
Lo que menos, aunque era inevitable, era que el vídeo ha acabao cumpliendo la única regla no escrita del pop mundial: KYLIE LO HIZO PRIMERO. Es absolutamente inexplicable, Íker Jiménez trabaja en ello, pero lo cierto es que pocas cosas hay que Kylie no hiciera antes que las demás.









