Agárrate los machos amiga, porque lo que te voy a contar va a hacer que te caigas de la silla de la risa. Y eso que no tiene ni puta gracia.
Este señor tan bonico que estás viendo ahí arriba es Frazier Glenn Miller, antiguo «gran dragón» del Ku Klux Klan. Si eres tonta (que seguramente lo eres) y no sabes lo que es el Ku Klux Klan entonces tienes un serio problema que deberías solucionar leyéndote algún libro, que yo no tengo tiempo ni ganas de explicarte qué es esa mierda.
El Klan. (Broma sobre la Semana Santa retirada por temor a herir sensibilidades)
La historia de este hombre da para una película de terror. O una de los Farrelli.
Allá en los lejanos y locos años 80, Miller se convirtió en el jefazo del Klan, fundó no sé cuántas asociaciones racistas y antisemitas y escribió una Declaración de Guerra contra el gobierno porque decía que eran todos negros, maricones y judíos y había que cargárselos.
La elección de este gif de Mel Gibson en Los Simpson es totalmente casual
Al final el FBI lo detuvo, a él y a cuatro locas más que tenían en una caravana de Missouri más armas que el avión de Perdidos. Y aunque se presentaron cargos para que pasara unos 20 años en prisión no llegó a cumplir ni tres porque el muy putas se hizo informador del gobierno. Sí, del mismo gobierno que quería derrocar. Vamos, que ya con ese antecedente de chaqueterismo a lo Chelo García Cortés (perdónanos Chelo, no queremos compararte con este energúmeno pero es que me lo he puesto a huevo a mí mismo) lo que se acaba de descubrir no debería sorprendernos.
Total, que le dieron una nueva identidad: Frazier Glenn Cross (#OJOCUIDAO que sólo le cambiaron el apellido) y lo dejaron por ahí conduciendo camiones a lo largo y ancho de E.E.U.U. A cambio de esa libertad y esa nueva identidad el tío sólo tenía que renunciar a su pasado en el Klan y testificar en juicios en los que estuvieran involucrados esos hijos de puta antiguos miembros del KKK. Aunque el desgraciado tampoco hizo mucho y pronto resultó evidente que les estaba tomando el pelo y que seguía relacionado con sus antiguos «amiguitos».
La cosa se complica si el afecto se limita a los momentos de pasión, porque el energúmeno de Frazier Glenn Cross Miller hace un par de semanas cogió una pistola y mató a tres personas a la salida de dos centros culturales judíos (no es que sea menos doloroso, pero resultó que los tres a los que mató no eran judíos). La policía le detuvo y claro, en el país están todos preguntándose cómo coño un elemento así estaba libre y no pudriéndose en una celda.
Aquí el amigo, llegando al juicio en la silla de ruedas que no le hizo falta para matar a 3 personas
La prensa americana está repasando todos los pormenores de la vida de este hombre y han encontrado algo que les ha dejado loquis. Y es que a finales de los años 80 Miller fue detenido por algo que nadie se podía llegar a imaginar.
Sí, éste era Miller en esa época y ya estaba como una puta cabra
Frazier Glenn Miller fue detenido una noche por una patrulla de policía que lo encontró en la parte trasera de un coche en mitad de un polvo con un chapero negro vestido de mujer.
Así, como lo lees: al «Gran Dragón» del Ku Klux Klan le gustaba jugar con chicos negros.
Y no es que insistamos en lo de que el chapero era negro por racismo, es que MANDA HUEVOS.
No se presentaron cargos por prostitución, así que no quedó constancia pública del hecho. Pero sí que hay una grabación de una llamada de teléfono del año pasado en la que Miller explica y justifica lo que pasó. Si te estás preguntando cuál fue la excusa (ya ves tú, como si tuviera que justificarse por follar y no por matar… así de locos están estos tipos) prepárate a sentir porque vas a flipar:
Según Miller él contrató al chapero para pegarle una paliza.
Olvia bebe, porque sabe que esto no hay forma de handlearlo.
Pero antes, probablemente, sólo necesitara unos mimitos. Valiente hijo de puta.
¿Cómo te quedas, amiga?


















