Cari, ya sé que los maricones no somos muy de coches, pero si se pone un chulazo a conducirlo tú y todas tus amigas os vais a volver locas por conseguir el pollón asiento de copiloto. Y es que vuelve el Torete Toretto y compañía (y con esta ya van 6 veces). La saga Fast & Furious llega a nuestras pantallas para que elijas próximo capricho: maromo y coche. Y en esta ocasión las cosas están más liadas que nunca, porque vuelven algunos rostros que pensábamos que ya no iban a aparecer nunca mais. ¿Listas? Pie en el acelerador y a TOPE.

En la anterior entrega Dom (Vin Diesel), Brian (Paul Walker) y los suyos se llevaron para la saca 100 milloncetes con los que recorren el mundo de chapero en chapero viviendo la vida loca. Pero los chicos son sentimentaloides y echan de menos su hogar dulce hogar. Por este motivo, cuando aparece el ciclado agente especial Hobbs (Dwayne Johnson) y les propone hacer un trabajito a cambio de carta blanca para volver a USA, se ponen como las motos. Al principio desconfían, pero el musculitos les cuenta que Letty (la bolleraca de Michelle Rodríguez) está vivita y coleando. Está visto que ni Resident Evil ha podido con esta chunga…

Y ya tenemos drama montado: los chicos quieren recuperar a Letty en su familia, pero ella es la mano derecha de Owen Shaw (buenorro Luke Evans), exmilitar británico líder de una banda criminal que está haciendo mucho daño anal por el mundo. Así que, unos y otros, sacan sus mejores coches para enfrentarse y perseguirse por la ciudad de Londres y demostrar así quién la tiene más grande es mejor al volante. De ahí en adelante; velocidad, cochazos, demasiado chocho ligero de ropa y nuestros chicos presumiendo de músculos y de pericia al chuparla volante.

Además de la interesante reunión de los personajes principales de la saga (hasta la casposa Elsa Pataky vuelve a aparecer), nuestros musculados chicos se encuentran frente a un rival digno de su destreza. Luke Evans interpreta a uno de esos malos malotes que no te importaría que te secuestrara y te hiciera todo lo que quisiera… Y está claro que sólo en estas películas puedes ver cosas que en la vida real serían imposibles, pero ahí está la gracia. El chino Justin Lin dirige la mejor entrega de la saga Fast & Furious con una forma de rodar tan creíble que hasta la pirueta más complicada es aplaudida por el público.
httpvh://youtu.be/Iy2fbnhRwXw










