Ay, Edurne. Qué buen día se ha quedado ¿eh?
Mira, yo sé que el rollo dance en España está complicado. Sobre todo si tienes a gente haciendo canciones guays, de calidad, que se enganchan y además no paran de hacer promo hasta en el Pasapalabra. Pero a nosotros nos gustabas así.
Ahora, querida Edurne, decides que el dance ya no es para ti y te pasas al pop-rock-teenager que tan bien está funcionando últimamente por E.E.U.U. y mira, ni tan mal.
Pretty Boy suena bien. Está bien producido y tu inglés es bastante decente (diríamos casi que es muy bueno, pero no queremos que parezca que es reseñable cantar en inglés y hacerlo bien, eso debería ser obligatorio). Es pegadizo, tiene un rollito divertido y aún así nos da un perezón tremendo. Será que le tenemos manía a Carly Rae, Taylor y todas estas petardas.
Porque vale que te hayas buscado productores guays, como Simon Nordberg que hizo el último disco de La Oreja de Van Gogh, pero es que a nosotros este rollo teenager-guitarrero no nos va nada.
[jwplayer player=»1″ mediaid=»7917″]










