Portland es la ciudad más grande del estado de Oregon… y probablemente la única en el mundo en el que cientos de dildos cuelgan del tendido eléctrico que hay en la calles.
Sí amiga. Como lo oyes lees. Todos hemos visto alguna vez zapatillas colgando de cables y todos hemos oido múltiples versiones de su posible significado, pero que haya pollas de plástico en su lugar es algo que nos inquieta, atormenta y masturba perturba. Y todas nos preguntamos: «¿por qué?» Y la respuesta parece ser «pues porque sí». O al menos eso ha declarado la responsable de la iniciativa a Vice.com en una entrevista donde ha dicho «Tenía que hacerse. No sé porqué pero tenía que hacerse». Y nosotros ante semejante declaración sólo podemos aplaudir muy fuerte.
La mujer, cuya identidad no ha sido desvelada, afirma que tiene en su poder ni más ni menos que 10.000 pollas de plástico provenientes de un fabricante que no ha podido venderlas debido a un defecto de diseño. (Después de haber leído eso, ahora somos más fans todavía de la historia) Pero espera, porque aún hay más. Resulta que la buena señora también tiene un montón de butt plugs y no sabe qué hacer con ellos, porque pensaba lanzarlos con una cuerda como hace con los dildos, pero resulta que los butt plugs pesan menos y es más complicado. Nosotros proponemos pedirle ayuda al colectivo LGTB de de bomberos, llenar todos los cables de la luz de juguetes sexuales y organizar una enorme gymkana homosexual donde las maricas tengan que trepar por postes y paredes para hacerse con el preciado premio.
Por si no lo sabías, esto es un butt plug. Bueno, tres butt plugs.
Y preguntamos a nuestros lectores: ¿qué harías tú si te encontraras 10.000 penes de plástico?












