Parece que «Your Body», después de todo, no está funcionando tan mal. La reacción general ha sido de satisfacción (pero sin lanzar cohetes) y se ha estrenado en el #34 del Billbóah Internasioná (que diría Jodienda Warrick). Un puesto pues eso, satisfactorio pero nada más.
Probablemente lo que le faltaba a la canción para poder hacer una promo potente era videoclip. Y ya lo tiene.
httpvh://youtu.be/6cfCgLgiFDM
Christina parece haber tenido problemas a la hora de elegir qué outfits ponerse para el rodaje así que se los ha puesto todos a la vez. Destacando especialmente el momento «voy a jugar al billar con siete pelucas de trenzas y rastas puestas». Y como está harta de que la llamen gorda se ha enfundado en lo más pequeñito y ceñido que había en el armario para demostrar que las curvas pueden ser bonitas. Además sigue siendo un bellezón. Un bellezón que encajaría perfectamente en el casting de chonis de cualquier programa de la MTV que acabe en Shore (incluída MTV España).
El vídeo es divertido aunque no es nada espectacular, con una paleta de colores muy vivos que viran ligeramente a la estética K-Pop, y con un argumento de lo más surrealista: Christi, aburrida de matar marcianitos, le pregunta a «Oranum» qué tal va a ir la semana y él le dice que va a tener una «Killer Week».
Y ella, que otra cosa no pero luces tampoco tiene, se lo toma al pie de la letra y se dedica a matar a todos los maromos que se encuentra. Luego, cuando no encuentres tíos buenos en el Badoo, ya sabes a quién echarle la culpa.
A destacar lo absurdo de algunas escenas (la cama de rayos UVA, el fresisuís -y luego te quejas de que te llamen gorda-). De hecho hay escenas y trajes tan exagerados que no nos sorprendería que Xtina haya decidido reírse, directamente, de Lady Gaga. Pero, sobretodo, el buen rollo que destila y lo divertido de la propuesta. Muy fan del momento confetti.

Total, que el vídeoclip está a la altura del tema: no pasará a la historia pero te hará pasar un buen rato. Lástima que tanto your body, your body y no se vislumbre ni un triste abdominal.









