El otro día vimos a Cheryl Cole presentar en el plató de Britain’s Got Talent su último single, Crazy Stupid Love. Y aunque al principio de la actuación en la redacción surgió la pregunta «¿Es Cheryl Cole la popstar definitiva?» no habíamos llegado al «estribillo» de la canción que decidimos que no, que la ha cagado.
Y es que aunque Cheryl mola y parece que es de las pocas que han entendido más o menos bien cómo crearse una identidad y cierta personalidad sin caer en la exageración, lo de esta nueva etapa es una cagada tras otra.
Ya os dijimos que Crazy Stupid Love no estaba mal pero es el peor primer single de lo que lleva de carrera en solitario, porque aunque durante la estrofa te lo pases bien luego dando palmas como si estuvieras matando mosquitos en la Palapa, luego va y aparece la mierda de saxo y lo jode todo. Y ahora que se acaba de estrenar el videoclip nos hemos dado cuenta de que a Cheryl lo que le falla es el concepto.
Si tú escuchas Crazy Stupid Love lo primero que te viene a la mente es el veranito, la playa, un cocktail, mucha gasa, unos chulos juguetones, una femme fatale desenfadada… Y no un sótano lleno de neones que podría fácilmente ser el estudio en el que Salva Musté le graba los videoclips a Yurena, La Pelopony o Nubetía. Porque Cheryl, que parece estar obsesionada con ser la diva del urban, se planta un sujetador, se ondula el pelo y se planta unos taconazos, porque su asesora de imagen debe ser la más chunga de Móstoles. Y no tía Cheryl, no. Por muy bien que bailes y mucho swag que tengas, a esta canción le hacía falta vender otro rollo.
Pero claro, estamos hablando de la señora que uso el peor efecto de Photoshop ever para la portada de un disco.
www.youtu.be/H8tS5UQmNQM
Además, es que Cheryl ahora nos recuerda a Oriana y claro, así no hay manera de que nos vuelva a caer bien.









