Hace unas semanas Charlie Sheen dejaba en shock a medio mundo… Bueno, no exageremos, a nadie pareció importarle realmente. El caso es que Charlie Sheen salió por televisión para decir que tenía VIH desde hacía un tiempo y que, importante, sus niveles de VIH en sangre eran indetectables; lo que significa que su tratamiento antirretroviral estaba funcionando correctamente y Sheen podía llevar una vida totalmente normal.
Ahora Sheen ha vuelto a la televisión para contar que ha dejado de tomar los antirretrovirales. ¿El motivo? Que está probando un tratamiento experimental en México inventado por el Doctor Sam Chachoua, un doctor que no tiene licencia para trabajar en Estados Unidos y que, por lo que parece, tampoco tiene ni repajolera idea de lo que está haciendo. A Sheen eso parece no importarle: «¿Estoy arriesgando mi vida? Seguro. ¿Y qué? Nací muerto. Esa parte no me preocupa en absoluto.«
El Dr. Oz, el presentador de The Dr. Oz Show (el programa en el que Sheen ha explicado esta… cosa) ha hablado con el Doctor Chachoua para entender mejor la terapia que está siguiendo el actor para tratar el VIH, y el Doctor Chachoua (no me voy a cansar de escribirlo nunca) no ha explicado claramente qué es lo que está haciendo pero sí que está tan convencido de que funcionará que se ha inyectado sangre de Charlie Sheen: «Le saqué sangre y me la inyecté yo mismo y le dije: ‘Charlie, si no tengo ni idea de lo que estoy haciendo, los dos tendremos problemas ¿verdad?«

Parece que por ahora el tratamiento no está funcionando una puta mierda porque Sheen ha revelado que ahora mismo tiene rastros detectables de VIH en la sangre: «Estoy un poco descolocado porque justo antes de venir aquí me han dado unos resultados y me han decepcionado. He estado indetectable, e indetectable y analizando mi sangre cada semana y ahora descubro que los números han vuelto a subir«. No quiero parecer un toca pelotas, Charlie, pero… Chachoua. En serio. CHACHOUA.
Lo que Sheen tiene claro es que no pretende recomendar el tratamiento al que se está sometiendo (sea cual sea) a nadie que no sea él mismo, porque aunque no lo ve «como una Ruleta Rusa» sí que entiende que está actuando como sujeto de pruebas de vete-tú-a-saber-qué. El que realmente está decepcionado es el médico estadounidense de Sheen, el Dr. Robert Huizenga, que ha dicho que le partiría el corazón ver que Sheen desaprovecha la oportunidad que tiene, que mande a tomar por saco décadas de avances en el tratamiento del VIH y que con esta idiotez (esto lo digo yo, no el médico, aunque dudo que el Dr. Huizenga me lleve la contraria) el actor vuelva a «esa terrible parte de nuestra historia«.
¡Un aplauso para Charlie Sheen!
Fuente | Entertainment Weekly













