Kylie está que lo rompe todo. Literalmente.
Porque tras romper con su antiguo manager y con su antigua discográfica, Parlophone, la australiana también rompió con Andrés Velencoso y está rompiendo todas las sillas de las ediciones de The Voice en medio mundo.
Tanto cambio y tanto rompimiento podrían habernos llevado a temer que Kiss Me Once fuera un disco raro, siniestro, extraño y oscuro en el que Kylie se dejara llevar por sus dramas (o no tan dramas) personales. Pero si algo tiene Kylie, además de ser tonta eligiendo singles, es que entiende la música pop. Más aún: entiende la BUENA música pop. Y aunque a veces le da por experimentar y pasarse de intensa, lo cierto es que todo lo que hace tiene dos cualidades que la hacen única: suena inconfundiblemente a Kylie y, lo más importante, nos gusta.
Kiss Me Once es el primer disco de Kylie con Roc Nation, la discográfica de Jay-Z. Y aunque tras el buzz-single Skirt nos temíamos que Kylie se hubiera convertido en la prima australiana de Pitbull, al final ha resultado que el nuevo trabajo de la peor de las Minogue es un contenedor de puro pop que funciona casi como greatest hits de los estilos que ha ido tocando en los últimos años.
01.- Into The Blue
El primer single del disco nos dejó un poco descolocados. Los que esperábamos un himno 100% bailable nos quedamos a medias y los que esperaban una Kylie más urbana directamente se fueron por donde vinieron. Producido por Mike Del Rio (un productor semi-desconocido que firmó Under The Sun de Cheryl Cole o Birthday de Selena Gomez) el tema se mueve entre el mid-tempo y el up-tempo, con una melodía muy de vivir el verano en una cámara lenta constante. Vamos, muy Kylie. Eso sí, la letra es muy Roar para menopáusicas. Pero Kylie se lo puede permitir.
8/10
www.youtube.com/watch?v=fL6FaI-wJxs
02.- Million Miles
Cuidado que llega Dinamarca. Podría decirse que Kiss Me Once guarda ciertos paralelismos con Aphrodite, aunque sólo sea únicamente a nivel estructural. Empieza el disco (y la promoción) con un mid-tempo muy happy y rápidamente coge ritmo con un Get Outta My Way/Million Miles. Aunque luego le falta la fuerza del disco en el que trabajó con Stuart Price así que lo que te estoy diciendo es una tontería. ¡Olé! Los productores del tema, entre los que está Daniel Davidsen (que ya trabajó con Kylie en Aphrodite) y Cutfather (responsable del Cruel Summer de Ace of Base) juegan con la estructura típica del schlagger-pop pero dándole un toque EDM y consiguen el primer hit del disco. Y cuando digo «hit» no me refiero a que lo vaya a petar en las listas de ventas (que no lo hará) si no a que es una de las canciones que más pegada tienen y que antes se te quedará grabada en la memoria. Acuérdate de lo que te digo: vas a pasarte el 2014 escuchándola.
8/10
03.- I Was Gonna Cancel
El mundo de la música es cíclico. Y cuando creíamos que nos habíamos librado de Timbaland, llega Pharrell. Y la culpa es de Madonna ¿o es que ya nos hemos olvidado de que la mitad de Hard Candy era obra del Señor de los Sombreros? Kylie, seguramente empujada por Jay-Z, es la enésima artista en colaborar con Williams y el resultado es un tema con toques disco que no hace daño a nadie. Y ya. Es divertido, es bailable, es Kylie… pero no es demasiado memorable. De hecho podría decirte que hasta parece relleno. Como aquellas canciones con toques retro de Body Language de las que ya nadie recuerda ni el título.
6/10
04.- Sexy Love
Y aquí está la Kylie petarda de WOW! o la canción aquella de la peli de Scooby Doo, Whenever You Feel Like It. Vuelven los daneses (Davidsen, Cutfather y Wallevik) para darnos un subidón de buen rollo que es pura Kylie. Lo de que todo es «muy Kylie» lo voy a repetir incesantemente, pero es que es así. La gran baza de Kiss Me Once es que suena a Kylie; más o menos actualizada o acertada, pero es Kylie. Para lo bueno y para lo malo. Si te gusta la Kylie petarda y divertida, Sexy Love te va a encantar. Si lo tuyo es la Kylie más elegante y atrevida, pues no tanto. Pero lo bailarás igual.
6/10
05.- Sexercize
¡Hola, mano de Jay-Z! Escrita por Sia Furler (y cuatro más) y producida por The Monsters & The Strangerz (habituales de Big Sean, productores del Swagger Jagger de Cher Lloyd), Sexercize ya se ha anunciado como siguiente single del disco. Y probablemente sea un error. No es un mal tema, y se agradece que tenga la duración justa; y somos conscientes de que Kylie quiere vender este disco como su álbum más sexy hasta el momento (que no lo es, ése era Body Language) y Sexercize es (o más bien intenta ser) el Slow de esta etapa. Y aunque es una canción con encanto, bien ejecutada y con un estribillo pegadizo (gracias a la base dubstep que se repite durante todo el tema sin condicionar la estructura) tiene el mismo recorrido comercial que un vendedor de Biblias en el Strong.
Y ahora es cuando digo yo esto y el single se convierte en el más exitoso de su carrera.
Lo que está claro es que Kylie está cachonda como una perra.
7/10
06.- Feels So Good
Lo reconozco: sólo con los primeros 15 segundos he muerto de amor. Ojito al productor, MNEK, del que ya llevamos tiempo oyendo hablar y que además de ser responsable del All Fired Up de The Saturdays ha trabajado con A*M*E y Duke Dumont. Feels So Good es un tema electro-pop espectacularmente agradable de escuchar y con una producción entre lo retro y lo naïve que, junto a la voz de Kylie, se convierte en pura magia. No lo bailaremos como las locas, no se convertirá en un hit mundial, pero una cosa te voy a decir: esta canción SÓLO podía hacerla Kylie. Y es una joya.
10/10
07.- If Only
Si te parece que Kylie se pone intensa y trascendental y aburrida, es normal; que la canción la producen los mismos que hicieron lo último de Sky Ferreira. Lo malo de este tema (como un par más del disco) es que no es un mal tema y tiene cierto encanto; pero suena a relleno. Puede que en el Kiss Me Once Tour salga una actuación memorable con Kylie subida a los lomos de un chulo (con muchas plumas, evidentemente) atravesando el techo del recinto impulsada por un cañón de pétalos de rosa. Pero así en frío es un poco… ñé.
6/10
08.- Les Sex
Así sí, Kylie. Así, sí. Viendo que los productores han trabajado antes con gente como Marc Anthony o Inna (¡¡!!) podríamos pensar que el pánico entre la población está justificado. Pero tranquila amiga, porque ya desde el principio queda claro que recuperamos a la Kylie que navega sin miedo entre el petardismo, la sensualidad y la electrónica. Eso SÍ debería ser single, cariño. Y no nos quejaremos si William Baker mete mano para sacar mucho tío bueno. Porque es de agradecer que Kylie entienda el sexo como algo de lo que no hay que avergonzarse y que debe ser a la vez algo atrayente y divertido; no cae en la chabacanería (tanto en las letras como en la producción musical) y consigue mantener esa imagen de Diosa del sexo. Que puede parecer un poco demodé a veces, pero que es una de su señas de identidad.
9/10
09.- Kiss Me Once
Sólo con escuchar la primera estrofa ya queda claro que esto lo ha escrito Sia (sólo le falta arrancarse con un «I Am Titaaniiiiiuuuuum«). Mid-tempo agradable, muy bien producido y con campanas en el estribillo. Y eso siempre da puntos. Es como si recuperáramos a la Kylie de principios de los 90 pero con un ligero rebozado que la actualiza con suavidad y elegancia. ¿Lo malo? Que como ya ha pasado con otros temas del disco a pesar de ser una buena canción le falta punch y pasa bastante desapercibido. ¿Era necesario que fuera la canción que da nombre al disco? Porque no sé tú, pero yo lo habría llamado Les Sex y me habría quedado más ancho que largo…
7/10
10.- Beautiful (feat. Enrique Iglesias)
Y aquí está la bomba que hundirá la nota media del disco. Reconozco que a estas alturas de la vida aún no he sido capaz de escucharla entera. Una balada coñazo, con exceso de auto-tune en el estribillo (eso sólo puede hacerlo Cher, y ni ella lo hace ya). Cantar junto a Enrique Iglesias es lo peor que se puede hacer hoy en día (casi tan malo como un featuring con Pitbull). Y por mucha batería a lo baladón de Sánchez-Ohlsson en Eurovisión que haya en el estribillo esto es insoportable. MAL. MUY MAL.
3/10
11.- Fine
Por suerte cerramos el disco (la edición normal, al menos) con una auténtica JOYA. Kylie se junta con una colaboradora habitual, Karen Poole, y Chris Loco para sacarse de la manga un tema magnífico con algunos toques de lo mejor de los 90 y un estribillo de los que sí se enganchan. Decir que es una canción elegante es quedarse corto. Fine es el típico tema de Kylie al que poca gente le hace caso, porque no es petardeo bailable ni una extravagancia electrónica, pero que define a la perfección su personalidad musical. Puro amor.
10/10
CONCLUSIÓN
A pesar de Beautiful, Kiss Me Once se lleva un 8 de media. Mucho más de lo que esperaba, la verdad. Le beneficia que tiene algunos temazos importantes y que los tracks de relleno (que los hay) son buenos tracks de relleno. Y es que otra cosa no, pero está claro que Kylie sabe hacer buena música.
Sin dejar que su vida personal interfiera demasiado en su trabajo, Kylie se ha marcado un disco con coherencia musical (a pesar de haber trabajado con un montón de compositores y productores distintos) que consigue, en cierta manera, recolectar lo mejor de sus trabajos anteriores y aunarlo en un álbum maduro y muy disfrutable. A veces tiene la sensualidad de Body Language, el petardeo de Fever, el locurón electrónico de X o la caña de Aphrodite.
No te sorprendas si lo tienes puesto en loop durante horas y no te cansas de escucharlo. Y eso es un gran mérito.
Gracias a que Kylie tiene la suficiente personalidad como para no caer en las modas y corrientes musicales del momento, Kiss Me Once resulta un disco atemporal y, lo más importante, falto de pretensiones. Es pop, divertido, emocionante en ocasiones, algo petardo, sensual y excitante. Pero no pretende revolucionar el mundo, ni crear un fenómeno de masas. Es música con la que disfrutar, con la que bailar, con la que pasar el rato y dejarse llevar.
En definitiva (y por absurdo que parezca lo que voy a decir): Kiss Me Once es un disco de Kylie. Es un disco que sólo podría haber hecho Kylie. Ella siempre suele ir muy a su bola y es feliz con ello. Y por eso nosotros somos felices, porque sabemos que aunque a veces haga experimentos extraños y otras veces se quede corta en los atrevimientos Kylie SIEMPRE nos regala discos divertidos, bailables, elegantes y con una concepción del pop como música con la que entretenerse y pasárselo bien que parece que últimamente se está perdiendo.



















