lunes, junio 1, 2026

Calvin Harris, házme un hijo.

-Publicidad-spot_img

Que sí, que sus canciones son muy guays y su faceta como productor ha acabado dejando una huella bastante importante en el pop y el dance actual.

Desde que escuchamos su nombre por primera vez en la época del X de Kylie (a la que produjo In My Arms, Heart Beat Rock y más tarde Too Much para el Aphrodite) y apareció en nuestras vidas con su I Created Disco, Harris ha ido transformando poco a poco el panorama musical. Bueno, al menos el panorama musical que nos gusta.

-Publicidad-

Pero no es lo único que se ha transformado.

Calvin Harris, nacido Adam Richard Wilres, el 17 de enero de 1984 en plena Escocia llego a nuestras vidas con unas pintas de adolescente británico venido a menos que tiraban p’atrás. Un pocacosa con una cabeza algo desproporcionada y, por más que nos gustara su música, menos morbo que un posado de Jorge Javier Vázquez.

Calvin siempre quiso ser El Hipnosapo

Lo peor es que conforme iban apareciendo más y más fotos, la cosa no mejoraba.

- Publicidad-
Hola, soy Calvin Harris y soy virgen
Hola, soy Calvin Harris y soy virgen y busco un chico normal, divertido y que sea interesante.

Por eso siempre salía con las gafas puestas y muchos filtros de moderna en las fotos de promo de su primer disco, porque en la discográfica sabía que si el chico vendía algún disco no sería por su belleza y su tirón entre el público de Divinity femenino/gay.

Pero todos sabemos que los hombres, como el buen vino, mejoran con el tiempo. Bueno, no todos. Pero da igual. Calvin es de los que sí, de los que con el tiempo no sólo han acabado mejorando musicalmente (seamos sinceros, I Created Disco era un poco coñazo aunque ganara en directo), sino que también lo han hecho físicamente.

Tuve la suerte de comprobarlo de primera mano, en vivo y en directo, durante una sesión que se montó en Razzmatazz hace ¿un par de años? Allí estaba yo con unos amigos y un montón de inglesas borrachas vestidas de Nochevieja. Y fue verle aparecer en la cabina del DJ y darnos todos cuenta de que Calvin ya no era ese chico joven, tímido y feíllo que siempre te manda mensajes en el Gayromeo diciéndote que no busca sexo, que él quiere conocer gente interesante y especial (pero que si hace falta te la chupa ¿eh? que «a nadie le amarga un dulce» -cuántas veces me han soltado esa patraña-).

Anyway, esto -más o menos- fue lo que nos encontramos pinchando:

Déjame que te pinche un poco
Déjame que te pinche un poco

Aunque no iba tan oxigenado.

¿Era real? ¿Calvin había crecido como medio metro y había encontrado por fin el corte de pelo adecuado? ¿Había dejado de disimular que tiene una frente del tamaño de la de Chenoa y eso precisamente le había vuelto extremadamente atractivo?

A mitad de la sesión se quitó la chaqueta. Pero no fue para bien: pudimos comprobar que seguía siendo un poco tirillas.

Pero daba igual, las féminas se lanzaban a dejarle notas con sus teléfonos, sus habitaciones de hotel y sus ganas de felarle de forma indiscriminada. Nosotros no lo hicimos porque gracias a su Twitter y a los ojitos que les hacía a las borrachas de la discoteca sabíamos que era una pérdida de tiempo mayor que intentar encontrar algo de dignidad en el Bearwww.

Así que nada.

Ahora nos da igual si desafina

Pero desde entonces miramos a Calvin con otros ojos. Será que está más bueno, pero hasta su segundo disco nos gustó  más.

Ready for the weekend también tenía sus cositas malas, pero nos daba igual porque nos volvió locos con el primer single I’m not alone y con You Use to Hold Me o Flashback. Todo el mundo se rendía a sus pies. Empezaban a copiarle en todas las canciones y hasta Madonna recicló su música para un mashup con Frozen en la segunda etapa de su Hard Candy Tour.

Calvin se volvió mainstream y remezcló a medio mundo (incluída Shakira), le hizo canciones fantasma a Róisín Murphy y hasta compuso un jingle para una canción de Coca-Cola que se acabó convirtiendo en un exitazo con un título lleno de matices y significados que llegaron a lo más profundo del corazón de la juventud a nivel mundial: Yeah Yeah Yeah La La La

Pero la plenitud sexual de Calvin llega justo ahora, cuando está en lo más alto después de su We Found Love con Rihanna, esa mujer para la que la palabra dignidad no tiene ningún significado.

We Found Calvin
We Found Calvin

Mírale, con esas orejitas, esas facciones tan marcadas, esa barbita que tanto repelús daba entonces y que le hace tan bonico, esa boquita medio abierta y ese pelazo rebelde pidiéndote a gritos que le cuides, que le mimes, que le folles hasta quedarte seco le pongas un piso y le hagas sentir como si fuera la only girl in the world.

18 Months, su tercer disco, ha llegado cargadito de amor y de singles a cascoporro. Bounce con Kelis, Let’s Go con Ne-Yo o el maravillosísimo Sweet Nothing con Florence Welch son la prueba de que Calvin ESTÁ Y ES BUENO.

Aunque empiece a repetirse un poco. Pero oye, aún no es David Guetta. ¡Dadle un respiro!

Calvin ha llegado a un punto en el que ya nos dan igual si sú música es buena o no, si nos gusta o no, si trabaja con Ne-Yo, con Kylie, con Madonna o con Isabel Pantoja.

Algo fugaz y un tanto artificial
Algo fugaz y un tanto artificial

Lo único que nos importa a estas alturas de Calvin es que se quite la camiseta. Y que haga un Sean Cody, que le pega. Tiene cara de ello. Porque está claro que haga lo que haga nos va a gustar así que ¿por qué no darnos ese placer? ¿Por qué no vestirse la mujer con toda su lujuria alegrarnos la vista además de los oídos?

Sea como sea, deseando estamos de escuchar más cosas de Calvin. Queremos un cuarto disco ya.  Eso sí, esperamos que esta vez no la líe parda como cuando se inventó que le habían robado los masters de Ready for the weekend en el aeropuerto para justificar que, en realidad, simplemente no llegaba a la fecha que le habían dicho los de la discográfica.

O se dedique a pasarse dos años sacando singles para luego publicar un disco que todos hemos escuchado ya entero siete veces.

Calvin, por mí puedes perder hasta la virginidad espiritual

Así que ya sabéis, cread una petición en Actuable para que Calvin haga una sesión de fotos porno sexys o para que venga en concierto al Orgullo y ya nos encargamos nosotros de desnudarle. O simplemente rezad para que haga un Basshunter y se lo veamos todo.

Y amigas, hay dos lecciones importantes que podéis extraer de toda esta historia. La primera es que todos somos susceptibles de mejorar y pasar de ser «el tío feo ése que produce a Kylie» a el chulazo de Calvin Harris.

La segunda es que no tenéis que bloquear a los jovenzuelos a medio cocinar que os escriben por el Grindr o el Gayromeo o donde sea, decidles que os escriban en unos añitos y ya veréis cómo han mejorado.

Llámame dentro de siete años
Llámame dentro de siete años

¡UN MOMENTO!

En LASUPERQUEER.COM llevamos desde 2012 explicándote la actualidad LGTBI+ como nadie te la cuenta. Durante años pudimos dedicarle una gran parte de nuestro tiempo, pero en las actuales circunstancias empieza a ser incompatible mantener a la web (y a nosotros) con vida.
Monetizar una web como ésta sin perder la capacidad de ser críticos y aportar opinión es muy complicado, y por eso si alguna vez has pensado que nuestro trabajo era importante te pedimos que colabores y te hagas Patreon de la web. Son 2$ al mes y cuantos más seamos más tiempo podremos dedicarle a la página.

La situación es crítica, y si en un par de meses no conseguimos que el proyecto sea rentable es probable que LASUPERQUEER.COM desaparezca en 2021. ¿Nos echas una mano? 

Hidroboy
Hidroboyhttp://lasuperqueer.com
Tengo Onlyfans y mucho sueño.

¡A DESPELLEJARSE!

[TheChamp-FB-Comments]
-Publicidad-spot_img
spot_imgspot_img
Publicidadspot_img
13,388FansMe gusta
2,016SeguidoresSeguir
6,255SeguidoresSeguir
971SuscriptoresSuscribirte

Más cositas en nuestro INSTAGRAM

LO ÚLTIMO

Publicidadspot_img