Ya sabéis que la relación del colectivo LGTB con la religión es más complicada que no enviarle un Whatsapp a tu ex un sábado a las 5 de la mañana. Por mucho que el Papa se vista de seda, la Iglesia reaccionaria se queda. Y si no que se lo pregunten a Rouco Varela.
Pero igual que dentro del colectivo LGTB hay gente que va contracorriente (recuerda, hay un montón de gays que votan al PP) dentro de las Iglesias también hay gente harta de las posiciones arcaicas y homófobas de sus líderes. Un ejemplo es lo que ha pasado con el Calendario Ortodoxo de Rumanía; un país que además de regalar al mundo el Conde Drácula o Mandinga, ha decidido dar a los gaylors de todo el globo un rayo de «esperanza, gozo y comfort«.

Así definen el Calendario Ortodoxo 2014. Y es que, viéndolo, cualquiera pensaría que este año en el Circuit se han aliado con la Iglesia y que con tu pulserita para el Waterpark te regalan un rosario y un vale para llevar a tus liges al confesionario en caso de apretón y de no encontrar sitio.
Los creadores del Calendario Ortodoxo son un grupo de fieles ortodoxos que en 2012 decidieron crear un calendario que sirviera como expresión artística y política. Y este año lo han decidado al matrimonio gay. ¿Por qué?, se pregunta Ana Botella. Pues porque, según ellos, el matrimonio gay está en las noticias y es hora de demostrar que no todos los miembros de la Iglesia Ortodoxa son carcas reaccionarios; que ellos creen en la libertad de expresión, en la tolerancia, la igualdad y los derechos humanos. Además quieren que sirva como llamada de atención a lo que está ocurriendo en Rusia, dado que muchos de los miembros de esta Iglesia provienen de antiguas regiones comunistas.

Y echándole un par de huevos, pretenden que el calendario sea también una una mirada irónica a la Iglesia Ortodoxa que (como todas las Iglesias, la verdad) lleva años envuelta en escándalos de corrupción, represión, homofobia y comportamientos bastante reprobables. Por eso en las imágenes vemos escenas que pretenden ser un ZAS! en toda la boca a los líderes de esta congregación.
A nosotros nos parece todo fenomenal, aunque hay dos dudas que nos asaltan (y seguro que a ti también) y vamos a responderlas:
PREGUNTA A: ¿Los modelos SON CURAS?
RESPUESTA: No amiga, ninguno de los modelos que salen en las fotos son curas. Así que no corras a hacerte miembro de la Iglesia Ortodoxa. Pero los modelos sí son feligreses ortodoxos que han querido participar y despelotarse para… Bueno, podríamos decir que para lanzar un grito de esperanza e igualdad al mundo pero está claro por qué lo han hecho. Y no nos vamos a quejar. Prepara los kleenex.

PREGUNTA B: ¿A la Iglesia Ortodoxa esto le parece bien?
RESPUESTA: Pues no. Pero ¿qué le parece bien a una Iglesia? Nada. De hecho no han faltado los que les han llamado terroristas y los que han preferido no decir ni mú. Aunque hay excepciones, como la del Patriarca Ortodoxo Griego, que ha declarado que «no lo aprobamos, pero entendemos que puede ser apreciado por la gente creativa y las minorías«.

Disfruta de las fotos de estos jóvenes, futuros participantes de Rumanía Shore, y recuerda: en Rumanía además del móvil que te robaron hace un par de semanas hay un montón de gente que lucha contra los prejuicios. Y están MUY BUENOS.
Y Mandinga, no te olvides de Mandinga.
Puedes comprar el Calendario Ortodoxo 2014 en su web oficial. Además hay un DVD con el making of y una edición limitada de 100 ejemplares con la portada sin censurar. Vamos, que se ve un rabo.
















