Desde que terminó True Blood algunos de sus actores vagan por el mundo como vaca sin cencerro. Pero no es el caso de, por ejemplo, Alexander Skarsgård, que acaba de estrenar película y nadie sabe por qué se presentó en la alfombra roja tal que así:
No vamos a ser nosotros los que juzguemos a Alexander porque si ya somos de la opinión de que cada uno puede hacer lo que le dé la real gana ¡imagínate si es Alexander! ¡Imagínate si es un travesti! ¡Imagínate si es Alexander vestido de travesti! Algunos apuntan a que tal vez lo de presentarse en plan Hedwig era un homenaje a Peaches Christ, una drag que aparece en el film que se estrenaba: The Diary of a Teenage Girl. (Película de la que probablemente no estaríamos hablando si no se hubiera puesto el pelucón: ¡minipunto y punto para el equipo de las travestis!).
Y es que la peli, ambientada en los años 70 (de ahí los outfits del resto del equipo) transcurre en San Francisco y su rodaje tuvo lugar (en parte) en el barrio de Castro, conocido por nosotros como el epicentro del mundo marica (y por la Iglesia como el infierno sobre la tierra). Por eso nos encanta. Aunque lo cierto es que la historia no es muy mariconcil, si sale una travesti ya nos sirve. En The Diary of a Teenage Girl descubriremos el despertar sexual de Minnie, una adolescente que pierde la virginidad con el novio de su madre (Skarsgård) y se lanza como loca a descubrir las virtudes del sexo, hasta que se obsesiona un poquito. Vamos, como tú. ¡Apaga el Grindr y sigue leyendo!
Kristen Wiig, a la que veremos dentro de poco como una de las nuevas Cazafantasmas, interpreta a la comprensiva madre que ayudará a Minnie a no volverse loca.
Despertares sexuales, travestis, Alexander… Algo nos dice que esta película nos va a encantar.
Fuente | Vanity Fair












