El otro día te contábamos que James Franco y Zachary Quinto se montaban un trío con uno de los gemelos de Mujeres Desesperadas en su nueva película, I Am Michael. La película cuenta la historia de Michael Glatze, un activista gay de pies a cabeza que acabó convertido en pastor (religioso, no de cabras -aunque viene a ser lo mismo-) rajando lo más grande de los homosexuales.
Sí, estamos pensando en lo mismo:
El caso es que la película, I Am Michael, parece que ha conseguido retratar al bueno de Glatze y sus crisis y sus problemas y sus dramas identitarios de forma perfecta. Tanto que el propio Glatze la vio en un pase privado junto al equipo de la película y acabó marcándose un Papa Francisco: es decir, se lió a dar abracitos como un peluche ñoño. O al menos eso explica Benoit Denizet-Lewis, el hombre que escribió el artículo «Mi amigo ex-gay» en el que se basa el guión (y que en la película interpreta el actor Blake Lee).
Vio la película en un pase privado y le encantó. Le dio un gran abrazo a James (Franco); nos dio un abrazo a todos.»
Michael Glatze (James Franco) y su novio Ben (Zachary Quinto)
Si te lees el artículo que Denizet-Lewis escribió sobre la vida de Michael Glatze, es probable que te sumerjas en el mar de la indignación y la sorpresa. Y es que no es fácil entender cómo un joven activista gay, escritor en varias publicaciones gays (y fundador de la revista Y.G.A. -Young Gay America-), con pareja estable y que en su día se cagaba en los fundamentalistas religiosos; acabó convertido en un ministro religiosos que escribía cosas como que «la homosexualidad nos previene de conocer a nuestro verdadero yo« o una carta abierta a Ricky Martin en la que le decía que «la homosexualidad es una jaula en la que estás atrapado en un ciclo sin fin de querer constantemente más -sexualmente- de lo que puedes recibir; constantemente lleno de vacío, intentando justificar tus retorcidas acciones con políticas y lenguaje para sentirte bien«.
Pues el caso es que lo hizo, y por eso sorprende no sólo que accediera a ver la película en un pase privado si no que acabara encantado con lo que vio.
Michael aún está en su viaje… Pero lo que ha cambiado en Michael, incluso desde que se rodó la película, es que sus versiones de la espiritualidad y la religión son mucho menos dogmáticas. Ya no habla en contra de las personas gays. Se arrepiente de muchas de las cosas que ha dicho. Parece estar en un lugar mucho mejor. Está más feliz, muco más libre. Y es agradable ver eso«
Como no te queremos chafar la película no me voy a poner ahora a explicarte toda la historia de Michael Glatze. Aunque si te lees el artículo de Denizet-Lewis ya sabes todo lo que va a pasar. Y ya te digo que aunque te hinches viendo a Franco y Quinto dándose amor (entre ellos y a otros, todo amor), probablemente no entiendas una mierda. Pero Denizet-Lewis, en una entrevista a Dot429, explica que el viaje de Glatze aún no ha acabado… (aunque esté casado con una mujer):
Creo que desde esta nueva perspectiva que tiene, le encantó la película, aunque no siempre le retrata de la mejor manera. Quiero decir, la película muestra a un hombre realmente confundido y en busca de su lugar en el mundo. Y un hombre que, incluso cuando dice que ya no le gustan los hombres, de vez en cuando tiene relaciones con ellos. Creo que para él la película es realmente importante porque saca a la luz muchas cosas sobre la sexualidad, la espiritualidad y la lucha por encontrar un significado y una verdad en el mundo. Y le muestra en toda su complejidad. Creo que apreció la justicia que hay en la película.«
James Franco, Michael Glatze y su mujer Rebekah
Eso sí, prepara los pañuelos para cuando la veas. Y no, no estoy pensando en las escenas subiditas de tono, sino al aviso que da Denizet-Lewis:
No es una película fácil de ver. No te da respuestas fáciles. No es una película para sentirte bien. No se burla, no ridiculiza… Así que no te da esa clase de satisfacción. Es compleja y te deja con un montón de preguntas. Espero que la película ayude a la gente a tener compasión por las personas que están en un viaje con el que no siempre estamos de acuerdo o no comprendemos. Espero que encienda un debate sobre la identidad sexual. En cierta manera, espero que la gente vaya y disfrute de la película y no intente buscarle un significado que no tiene.«
Vamos, que cuando acabes de verla harás esto:














