Ricky Merino colabora con el rapero Danny Romero en su nuevo single, «Bestia», y debía hacer mucho calor el día en que Salva Musté dirigió el vídeo porque hay una alarmante falta de ropa en todo esto
Ricky Merino está tremendo que no para. Con la temporada de OT2020 (en la que presentó El Chat) finiquitada hace unas semanas y con el estreno de «¡A Cantar!» (el talent musical que presentará en Netflix) fijado para el 24 de julio cualquiera diría que el chico se tomaría el verano con calma. Pero mira, no.

Ricky acaba de estrenar «Bestia«, un nuevo tema en el que colabora con el rapero canario Danny Romero y que es ideal para decirle a tu ligue de Grindr «Voy a poner un poco de música» y dejar que se haga la magia. Y si puedes poner el videoclip, mejor que mejor. Porque a ningún ligue de Grindr le molestará comprobar que Ricky, por desgracia, ha desarrollado alergia a la ropa:

Y si le molesta, no debería estar en tu sofá.
A una canción como Bella y «Bestia» son, que es lo que en la Redacción de La SuperQueer llamamos «Classy Perreo» (porque classy pirrias, pero no del todo), le hacía falta un videoclip que aprovechara al máximo el potencial de la música y de los abdominales de Ricky que, por si no los habías visto antes:

El encargado de ponerle imágenes a «Bestia» ha sido nuestro amigui Salva Musté. Y lo sabemos porque lo pone al final no hay campo sin amarillo ni vídeo de Salva Musté sin alguien agarrando un fluorescentillo:


Pero Salva, además de montarle a Ricky una cama rodeada de cámaras ideal por si en algún momento decide abrirse un Onlyfans (si no lo vas a usar tú, Ricky, avisa que lo aprovecha otro), metió tantos fluorescentes en el rodaje que la temperatura se vino arriba (literally) y claro:

En cualquier caso, es mejor que me calle de una vez le des al play y descubras tú mismo este temazo, que estamos segurísimos de que lo vas a bailar mucho este verano en las terrazas de tus amigos, en el metro lleno de gente, en el tren abarrotado yendo a la playa o incluso en una piscina de 3×3 junto a 45 maricones más. Pero en una discoteca o en un concierto no.









